lunes, 13 de noviembre de 2017

EL HOLOCAUSTO ANTIGUO CABALLO DE TROYA (PARTE 2)

 Resultado de imagen para El "Holocausto", un Antiguo "Caballo de Troya"El Corán (3:75-76) confirmó que tal era la creencia de los judíos, y reveló sus infundadas razones: «Entre la Gente de la Escritura (Sagrada) hay algunos quienes, de serles confiada una cantidad de oro, la devolverán (fielmente); y otros quienes, de serles confiada una sola moneda de oro, no la devolverán a menos que se la estés constantemente exigiendo, porque, dicen ellos, "No se nos reprochará nada de lo que hagamos con esos incultos ignorantes". Pero ellos dicen una mentira contra Alá, y bien lo saben. Por el contrario, aquellos que conservan su fe prometida y actúan correctamente, sepan que verdaderamente Alá ama a los piadosos».

     Adicionalmente, el profesor Israel Shahak (en el cap. 2) también revela en la siguiente cita la diferencia entre los judíos y los goyim desde una perspectiva genética: "Todos los no-judíos son criaturas totalmente satánicas en quienes no hay absolutamente nada bueno. Incluso un embrión no-judío es cualitativamente diferente de uno judío. La existencia misma de un no-judío es no esencial, mientras que toda la creación fue creada únicamente para el bien de los judíos" [14].

[14] Notas y referencias para Historia Judía, Religión Judía: El Peso de Tres Mil Años, de Israel Shahakhttp://www.biblebelievers.org.au/jewhis7.htm#Notes%20and%20References

     El diseño de este mito de "Judíos y Goyim" requirió osadas modificaciones a la Historia antigua. El punto de partida era el profeta Noé, el presunto padre de toda la Humanidad después del supuesto diluvio mundial. Sus tres hijos, Sem, Cam y Jafet, eran los candidatos para la creación de la raza superior judía. Uno de esos hijos tenía que ser superior y los demás tuvieron que desvanecerse. Aquello fue dramatizado en las siguientes frases:

     «Toda la gente en la tierra es descendiente de los tres hijos de Noé... Un día él se emborrachó y estaba desnudo en su tienda de campaña. Cam, el padre de Canaán, entró en la tienda de campaña y lo vio desnudo, luego volvió afuera y lo contó a sus dos hermanos. Sem y Jafet pusieron ropa sobre sus hombros y caminaron de espaldas hacia la tienda de campaña. Sin mirar a su padre, ellos la colocaron sobre su cuerpo. Cuando Noé despertó y se enteró de lo que su hijo más joven había hecho, él dijo: "¡Ahora pongo una maldición sobre Canaán! Él será el esclavo más bajo de sus hermanos. Pido a Yahvé que bendiga a Sem y haga a Canaán su esclavo. Oro para que Yahvé dé a Jafet cada vez más tierra y que habite en las tiendas de Sem. Que Canaán sea el esclavo de ellos"» (Génesis 9:19-27).

     ¡Este cuento es introducido en el mundo como las palabras de Dios! De ser probado verdadero, eso significaría desde una perspectiva sociológica que la discriminación, la esclavitud, el racismo y el terrorismo son legítimos ya que ellos fueron fundados y se remontan al padre de la Humanidad que es Noé según el Génesis. Más bien que refutar ese cuento de hadas, los antiguos rabinos no escatimaron esfuerzos para promover la supremacía judía. Según la doctrina talmúdica, los no-judíos son considerados como no-humanos, como está relatado en esta cita talmúdica:

     «Un sacerdote judío estaba en un cementerio. Cuando se le preguntó por qué él estaba allí en aparente violación de la ley mosaica, contestó que eso era permisible, ya que la ley sólo prohibe a los judíos entrar en contacto con las tumbas de los humanos (adamitas), y él estaba en un cementerio de Gentiles. Ya que ha sido enseñado por el rabino Simon ben-Yohai: "Las tumbas de los Gentiles [goyim] no profanes". Ya que está escrito: "Y ustedes mi rebaño, el rebaño de mis pastos, son hombres (Adán)" (Ezequiel 34:31); sólo ustedes son designados hombres (Adán)»(Talmud, Baba Mezia 114b).

     En Kerithoth 6b uno lee acerca de los "Usos del Aceite del Ungimiento"«Nuestros rabinos han enseñado: Aquel que vierte el aceite del ungimiento sobre el ganado o vasijas no es culpable; si lo hace sobre gentiles (goyim) o sobre muertos, él no es culpable. La ley acerca del ganado y las vasijas es correcta, ya que está escrito: "Sobre la carne del hombre (Adán) no será vertido (Éxodo 30:32); y el ganado y las vasijas no son el hombre (Adán)"». Estas doctrinas y muchas otras más claramente implican que todos los humanos, en tanto no sean judíos, no son descendientes de Adán, y de ahí que sean todos clasificados como animales.

     La implicación es vista practicada en Palestina hoy según esta licencia santa: «Un judío que haya matado a un Gentil justo no es ejecutado en una corte judicial. Esto dice en Éxodo 21:14: "Si un hombre se predispone contra su prójimo y mata al hombre deliberadamente, sáquesele del altar y mátesele". Pero un Gentil no es considerado un hombre, y más aún, un judío no es ejecutado por matar a un Gentil injusto» [15]. Lo que es interesante aquí es que estos mitos son imágenes corrompidas de otras genuinas.

[15] Maimónides, Mishnah Torah, Hilchot Rotze'ach 2:11.

     Los científicos están descubriendo continuamente especies de homínidos que habían caminado por la Tierra hace millones de años. Aquellas criaturas parecidas al humano carecían de inteligencia y por lo tanto no fueron científicamente clasificadas como humanos, como el Australopithecus, el Afarensis, el Homo Habilis y muchas otras. Aquellas criaturas han sido mencionadas en todas las revelaciones divinas ya que algunas de ellas andaban por ahí en tiempos de Noé. Ellos no son descendientes de Adán (aparecieron aproximadamente hace 45.000 años) y no son considerados responsables en el Día del Juicio Final. Los antiguos rabinos eran totalmente conscientes de este hecho revelado por antiguos profetas, pero lo modificaron para conseguir la supremacía deseada. Ellos simplemente aplicaron el hecho en un lugar y tiempo equivocados, muy probablemente de manera deliberada más bien que debido a una carencia de entendimiento de la herencia árabe. Su tergiversación del conocimiento profético en numerosos campos enajenó la ciencia del antiguo conocimiento acumulado simplemente para conseguir una vana gloria. Por consiguiente, lo que estaba destinado a ser información trivial se convirtió en un salto en el descubrimiento de la ciencia.


Mito Nº 3:
La Tierra Prometida, Versión 1.
Hechos Santos de la Comercial Ruta del Incienso

     En uno de sus artículos, el profesor Norman Finkelstein hizo preguntas válidas que muy probablemente nunca serán creíblemente abordadas. Sus preguntas fueron: «¿Por qué no recuerda la judería los seis millones de judíos asesinados en el primer Holocausto de 1919?. ¿Por qué no buscan ellos una compensación por los primeros seis millones?. ¿O es la historia de los "6 millones" solamente una profecía cabalística que tiene que ser cumplida a fin de justificar la anexión de Palestina?». Él planteó aquellas preguntas recordando a la comunidad internacional que el mismo escenario de holocausto fue publicitado antes de la 2ªGM, excepto que se afirmó que había ocurrido en Ucrania.

     Obviamente la exposición al público de un muy escondido y fracasado plan de "holocausto" pondría importantes dudas acerca de la veracidad del presunto "holocausto" realizado por los nacionalsocialistas. Sin embargo, una vez publicado, la destrucción de todos los documentos relacionados que se refieren a un "holocausto" pre-2ªGM es simplemente imposible, como queda ilustrado en esta cita: "Seis millones de hombres y mujeres están muriendo; ochocientos mil niños claman por pan. Y este destino está sobre ellos por ninguna falta propia, por ninguna transgresión de la ley de Dios o del hombre sino por la horrible tiranía de la guerra y una intolerante sed de sangre judía. En este amenazado holocausto de la vida humana..." (The American Hebrew, 31 de Octubre de 1919, Nº 582). Éste podría no ser el más temprano "holocausto" declarado contra los judíos. Aquí están dos tempranos cuentos de "holocausto" del TalmudGittin 57b afirma que 40 millones ("cuatro mil miríadas"; una miríada = 10.000) de judíos fueron muertos por los romanos en la ciudad de Bethar.

     Mientras que Gittin 58a afirma que 64 millones de profesores y niños judíos [400 alumnos bajo cada uno de los 400 profesores de 400 sinagogas] fueron envueltos en rolos y quemados vivos por los romanos. (Nota: la demografía antigua indica que no habían esos millones de judíos en el mundo entero en ese entonces) [16]. El arte de congelar proyectos basados en el mito para ser reactivados en el tiempo y lugar convenientes es una antigua práctica judía. Al igual que el holocausto en Ucrania pre-2ªGM, sólo pocos están conscientes de que el legendario mito de la "Tierra Prometida" fue de hecho congelado cuando primero fracasó alrededor de 586 a.C. para ser reactivado en el tiempo y el lugar correctos en 1948.

[16] http://www.revisionisthistory.org http://talmudical.blogspot.com

     Hacia 1945 la segunda etapa de la saga del "Holocausto" ya estaba en marcha. La atención en Europa fue exitosamente desviada desde el "Holocausto"realizado por los nacionalsocialistas a la sistemática migración de masas de judíos europeos a la "Tierra Prometida" de Palestina. A diferencia del mito del "Holocausto", sólo algunos puñados de eruditos e historiadores de todo el mundo cuestionaron el mito de la "Tierra Prometida". Para su sorpresa, Kamal Salibi, un profesor cristiano del departamento de Historia y Arqueología de la American University de Beirut, en el Líbano, descubrió por coincidencia que la mayor parte de los nombres geográficos mencionados en la Torá realmente existen hasta ahora en Arabia, a saber, entre Yemen y la ciudad santa de La Meca. Él publicó sus sorprendentes conclusiones en un libro en inglés titulado "La Biblia Vino de Arabia" (The Bible Came from Arabia).

     La misma conclusión fue alcanzada por el doctor Ahmed Dawood, un investigador sirio musulmán que publicó sus descubrimientos en 1991 en un libro titulado "The Arabs, the Samies, the Hebrews, the Israelis and the Jews". Junto a muchas sensacionales nociones publicadas en su libro, el doctor Dawood presentó un esbozo aproximado de un diminuto paisaje en la región de Asir, al Sur de La Meca, donde él señaló el paradero actual del bíblico Misr (mencionado más tarde como Egipto), la patria de Moisés y de la tribu israelí, y de la cercana Yerushalayim [17], el legendario templo de Dawood (David).

[17] Yerushalayim es una expresión árabe que significa "Dar al-Salam" o "Casa de Paz".

     Además, en 1994 el doctor Zeyad Mona también publicó un libro que presentaba sus conclusiones como fue declarado por el título de su libro, "La Geografía de la Torá. Misr y los Israelitas en Asir". Por otra parte, el profesor Israel Finkelstein (jefe del departamento de Arqueología de la Universidad de Tel-Aviv) y el doctor Neil Asher Silberman (director de interpretación histórica en el Ename Center for Public Archaeology y un editor contribuyente de la revista de Arqueología), dos destacados eruditos judíos, publicaron un libro titulado "La Biblia Desenterrada: La Nueva Visión de la Arqueología del Antiguo Israel y del Origen de Sus Textos Sagrados".

     Los autores sostienen que no existe ninguna evidencia arqueológica convincente para muchas historias bíblicas en la Tierra Prometida de Palestina, y afirman que, arqueológicamente, no hubo ningún éxodo singular, ninguna conquista unificada de Canaán, y ningún reino glorioso y enorme de David y Salomón. Aquí hemos investigado la historia árabe antigua en busca de pistas que confirmen o refuten la afirmación de que todos los profetas israelíes fueron de hecho árabes que pertenecieron a Arabia. Las conclusiones fueron aplastantes. La conclusión fue que la historia de Arabia ha sido literalmente secuestrada, y que la mayor parte de los acontecimientos bíblicos, sus cifras y su geografía, habían sido arrebatados desde la ciudad santa de La Meca y las montañas Surat en Asir para establecerlos en Bethel y Beersheba, y fueron sistemáticamente proyectados sobre la región del Sur de Siria. Los paisajes que fueron denominados para que se convirtieran en las tierras prometidas fueron en consecuencia llamados por sus actuales nombres durante el tiempo de Helena (la madre de Constantino, 248-329 d.C.) para que coincidieran con los relatos geográficos bíblicas.

     Los investigadores identificaron el verdadero nombre e incluso las características físicas del famoso Faraón, que resultó ser un tiránico jeque tribal árabe que gobernaba uno de los estratégicos Misrs (pueblos para servicios a las caravanas) localizado al Sur de La Meca a lo largo de la comercial Ruta del Incienso en las montañas Surat en Asir. Ellos publicaron sus conclusiones en un libro en árabe de 550 páginas titulado "The Surat Call. The Kidnap of the Prophets Geography", y también produjeron una condensada versión inglesa que ilustra algunas de las conclusiones en esa particular localidad [18].

[18] "Al-Hijaz, Homeland of Abraham and the Israeli Prophets. An Arab’sGeographical Map for Abraham's Journey Based on Arabia Historical Accounts"por T. Ahmed y Ammar Rajab.

     Una de las principales conclusiones delineadas en el libro mencionado es que los antiguos rabinos árabes tramaron dos míticas Tierras Prometidas para sus generaciones. La localización de la primera fue diseñada e incluída en la primera edición de la Torá siríaca babilónica. El doctor Kamal Salibi y el doctor Zeyad Mona descubrieron por casualidad esa versión de la Tierra Prometida en las montañas de Asir, dado que ambos estaban lingüísticamente calificados para estudiar el texto arameo original. La tierra asignada a las tribus israelitas según esa Torá siríaca abarcaba desde la ciudad santa de La Meca hasta el Sur en las fronteras con Yemen. En otras palabras, ella contenía todas las áreas más ricas y la mayor parte de los estratégicos Misrs a lo largo de la comercial Ruta del Incienso.

     Si los judíos hubieran poseído con éxito aquella "Tierra Prometida" entonces habrían controlado uno de los sectores económicos más prósperos del mundo antiguo. La versión de la región de Asir de la "Tierra Prometida" era de aproximadamente 830.000 kms². Salibi comentó que no hay manera en que una tierra tan importante pudiera haber sido ocupada o gobernada sólo por las tribus judías dada su insignificante influencia, capacidades y cantidad en relación a los bien establecidos reinos en la misma rica y estratégica área. Obviamente, los rabinos durante los 70 años de exilio en Babel decidieron documentar sus derechos en los Misrs desde los cuales Nabucodonosor los expulsó tras la corrupción realizada por ellos de la economía de la región. Ellos simplemente redactaron un santo documento de propiedad de la región más rica en Arabia y lo introdujeron furtivamente entre la auténtica palabra de Dios bajo la esperanza de que los goyim árabes serían lo bastante ingenuos para reconocer la voluntad de Yahvé a favor de su "pueblo elegido".

     Aparentemente los goyim eran entonces demasiado inteligentes para ser engañados por las pretendidad palabras de Dios. Los primeros en expulsarlos de sus tierras fueron los cananeos que vivían en Mamre. Es por esto que esa tribu ha sido fuertemente maldecida por ningún motivo racional en las versiones posteriores de las Torás siríacas. Ellos fueron maldecidos incluso antes de que nacieran, como uno aprende del cuento de Noé borracho mencionado anteriormente. Por lo visto, ése no era suficiente castigo para los goyim que rechazaron regalar su tierra al "pueblo elegido"; su tierra había sido declarada como propiedad privada de los hijos de Abraham, según Génesis 12:6: «Abram atravesó aquella tierra hasta la encina sagrada de Moré en un lugar llamado Siquem. Los cananeos todavía vivían en la tierra entonces, pero Yahvé apareció a Abram y le prometió: "A ti daré esta tierra para tus descendientes para siempre" Abram entonces construyó un altar allí para Yahvé».

     Para asegurar que sólo los hijos de Israel (Jacob) consiguieran la tierra, Ismael, el hijo mayor de Abraham, tuvo que desaparecer de esa promesa divina dejando sólo a Isaac, el abuelo de los israelíes. Génesis 17:18 realiza esa exigencia: «Entonces él dijo a Yahvé: "Si al menos aceptaras que Ismael viva delante de tu presencia". Pero Yahvé contestó: "¡No! Tú y Sara tendrán un hijo. Su nombre será Isaac, y le haré una promesa eterna a él y a sus descendientes"». Así es cómo apareció el mito de la Tierra Prometida. Sin embargo, todas las otras tribus puestas en la mira, incluyendo a los cananeos, nunca regalaron su tierra en Arabia. Los cananeos todavía viven en su tierra a 14 kms. de distancia de La Meca en un lugar llamado por su antiguo nombre hasta ahora, Namra, que es escrito Mamre en las traducciones de la Torá.

     Habiendo fracasado en asegurar la Tierra Prometida de Asir, los rabinos abandonaron el documentado plan y fueron gradualmente absorbidos en Arabia y en los países vecinos, incluyendo Egipto. El recién nacido mito de la Tierra Prometida entró sin embargo en hibernación en espera del momento apropiado para emerger otra vez. Alrededor de 282 a.C. llegó el tiempo adecuado. Egipto, Siria e Iraq fueron nominados para la segunda versión del mito de la Tierra Prometida.


Mito Nº 4:
La Tierra Prometida, Versión 2.
Hechos Santos de la Comercial Ruta de la Seda

     En su libro "Los Mitos Fundadores de la Política Israelí", Roger Garaudy explica cómo el fiscal general en el tribunal de Núremberg, Robert M. W. Kempner, declaró como decisivas las pruebas con respecto al "Holocausto":"Con estas líneas, a Heydrich y sus colaboradores les fue oficialmente encomendada la tarea del asesinato legal (de judíos)". Kempner se estaba refiriendo en su declaración a las posibles órdenes directas para el exterminio de judíos en una correspondencia escrita en alemán entre Gœring y su superior. Gœring (un funcionario nacionalsocialista alemán condenado) sin embargo protestó contra la traducción inglesa de la palabra alemana "Gesamtlosung", que significa solución general, como "solución final", que se dice "Endlosung". Eso condujo al fiscal Jackson a reconocer la falsificación y a restablecer el verdadero significado [19]. El tribunal de Núremberg a pesar de todo aprobó la traducción de la palabra alemana "Gesamtlosung" como "Solución Final" a la cuestión judía. El término "Solución Final" se convirtió desde entonces en un sinónimo para el exterminio de los judíos. De manera bastante interesante, la traducción errónea y la mala interpretación fueron el principal instrumento utilizado para cambiar el mito de la Tierra Prometida desde las montañas de Asir a la tierra entera entre los ríos Nilo y Éufrates.

[19] Los Mitos Fundadores de la Política Israelí, por Roger Garaudy, II, 3
http://www.biblebelievers.org.au/zionmyth4.htm

     Una nueva superpotencia colonial surgió en Europa. El griego Alejandro Magno conquistó Egipto, Siria e Iraq. Ptolomeo Filadelfo, el general griego, gobernó Egipto poco después de la muerte de Alejandro. Alrededor de 282 a.C. Ptolomeo congregó a los rabinos judíos en Egipto y solicitó que la última revelación en ese entonces fuera traducida al griego. Un equipo de setenta rabinos produjo la traducción de la Torá siríaca. Aquélla fue llamada la Versión de los Setenta Septuaginta. En aquel libro en griego fue introducida una leve modificación durante el proceso de traducción. Cada palabra siriaca árabe que se lee "MZARM" [20] fue traducida a la palabra griega "Αιγύπτος", que se lee "Ae-gypti"; es decir, Mizraim fue transformado durante el proceso de traducción en Ae-gypti. Ese incalificable acto fue todo lo necesario para crear una ilusión de larga duración a gran escala. A diferencia de Misr Mizeruim, Ae-gypti o E-gipto, como se pronuncia hoy, siempre se ha referido a un enorme y antiguo país internacionalmente conocido y altamente civilizado.

[20] Paleo-hebreo MTShUrYM, "Mitsrayim""Mizraim" (antes de 585 a.C),Génesis 21:21. http://www.hebrewoldtestament.com/index2.htm

     En el momento en que la Torá griega fue aprobada por Ptolomeo Filadelfo, ella hizo lo que cada libro hace mejor: simplemente educó a la gente y formuló sus pensamientos, sus percepciones y su fe. Siendo un libro santo, aseguró su difusión y predominio. Como nadie hasta ahora había hecho la simple pregunta fundamental de cómo es que el nombre "Misr" de la Torá siríaca fue cambiado por "Egipto" en la Torá griega, por consiguiente desde 282 a.C. los europeos, así como todas las extensas colonias de los griegos, consideraron a Egipto como una "tierra israelita" la cual recorrieron todos los antiguos patriarcas y profetas, y ella fue la tierra del éxodo de los israelitas y la tierra de los condenados faraones.

     Todas estas implicaciones fueron proyectadas sobre Egipto como una consecuencia de una traducción errónea, o más precisamente debido a un fraude y falsificación. Esa falsa información "sagrada" acerca del papel de Egipto en la accidentada geografía de los Patriarcas fue transmitida de generación en generación hasta que se convirtió en un hecho irrefutable. Eso estaba sucediendo a una escala internacional, mientras que los propios antiguos egipcios no se resistieron seriamente a esa infiltración e implantación ficticia de escenarios y acontecimientos en su historia y herencia. De hecho, ellos pudieron haber visto la afirmación de la Septuaginta de que los Patriarcas habían morado en su tierra como otro privilegio de la ya glamorosa fama histórica egipcia [21].

[21] Al-Hijaz, Patria de Abraham y de los Profetas Israelíes. Un Mapa Geográfico Árabe para el Viaje de Abraham Basado en Relatos Históricos de Arabia, por T. Ahmed y Ammar Rajab.
http://investorguide360.com/wp-content/uploads/2014/09/Al_Hijaz_Homeland_of_Abraham.pdf y
https://altajdeed.blogspot.com/

     Lo que los antiguos egipcios no percibieron, sin embargo, es que al aceptar ese falsificado agregado extranjero en su historia no escrita, ellos aceptaron de hecho, a largo plazo, regalar su tierra y civilización a una pequeña e insignificantemente diminuta tribu árabe, mientras que su gran civilización egipcia está siendo absorbida en la segunda versión de la saga de la "Tierra Prometida" junto a Iraq y Siria. Ese antiguo trato es la fuente de la confusión y frustración de hoy de los eruditos egipcios cuando ocasionalmente alguien llega del extranjero para jactarse insolentemente del presunto papel de sus antepasados en la construcción de las grandes pirámides.

     Es por esto que los arqueólogos habían dejado hasta ahora de excavar en busca de alguna evidencia de cualquier herencia judía significativa, para no mencionar el supuesto éxodo judío desde Egipto, o incluso para lograr identificar al famoso Faraón de entre los poderosos reyes egipcios, o incluso para encontrar esa palabra, "Faraón", en la antigua lengua egipcia. Tristemente, éste seguirá siendo el caso hasta que académicos y funcionarios egipcios decidan establecer equipos de investigación independientes para examinar su historia a partir del tiempo en que la Versión de los Setenta fue publicada, y examinar objetivamente el daño causado por esa Torá griega contra la reputación de sus reyes y los logros de su civilización. Abrir el archivo de la "Tierra Prometida" para la investigación académica independiente internacional podría ser el único camino para que la nación egipcia escape del calabozo sagrado de la Septuaginta.

     Ptolomeo Filadelfo estaba bien consciente de que la Torá griega estaba engañando a los creyentes con respecto a la geografía de los profetas. La recompensa sin embargo es que la colonia de los griegos, todas las tierras ocupadas entre el Nilo y el Éufrates, se convertiría en una tierra santa, ganando por ello interés internacional y recompensas comerciales sobre todo durante la temporada de peregrinación. Sus aliados, los judíos que eran nominalmente traidores árabes de su propio pacto y nación, iban a ayudar a la superpotencia extranjera a controlar la ruta comercial de la seda. A cambio, los judíos gobernarían finalmente otros Misrs, estratégicamente localizados esta vez en la otra ruta comercial internacional que va desde China a Europa.

     Para llevar a cabo ese plan de la "Tierra Prometida", Iraq fue convertido en el lugar de nacimiento de Abraham, y Egipto fue el lugar de nacimiento de Moisés. Entonces ellos comenzaron, con la ayuda de la entonces superpotencia, a llamar a los pueblos y pequeñas ciudades con nombres ya mencionados en la congelada versión de Asir de la Tierra Prometida. Ese proceso es practicado hasta ahora, por medio del cual las autoridades sionistas en el Estado de Israel están continuamente renombrando áreas para que calcen con los nombres mencionados en la Torá griega. Con el tiempo, la gran mayoría de las nuevas generaciones pensaría que los nombres de las áreas en Palestina son tan antiguos como el tiempo de Moisés, cuando de hecho se les podría haber dado esos nombres poco antes de que ellos nacieran.

     Ése es casi el caso con los nombres de Palestina, Líbano y Jordania. De ser adecuadamente investigado, uno comprendería que esos nombres fueron dejados caer sobre esos países durante el Imperio romano, que existió más de 1.700 años después del tiempo de Abraham. Desde entonces y hasta que la verdad sea revelada y anunciada, Egipto (reino poderoso) seguirá siendo un Misr (pequeño pueblo de servicio), y sus poderosos reyes seguirán siendo los malditos faraones, y la monoteísta antigua civilización egipcia seguirá siendo a los ojos del mundo como una nación pagana. Por otra parte, los judíos, cristianos y musulmanes permanecerán en la oscuridad con respecto a todas o algunas de sus más importantes localidades genuinamente sagradas, y los egiptólogos seguirán rascando sus cabezas por no lograr encontrar ninguna pista creíble de los supuestos acontecimientos bíblicos en Egipto. Todo esto es sólo una fracción de las consecuencias del Mito de la "Tierra Prometida", y el lector podría añadir más si lo que es mencionado aquí resulta ser verdadero.


Mito Nº 5:
Egipto e Israel. Un Imperio y una Tribu

     Uno de los principales argumentos que los revisionistas del "Holocausto"proponen es la desconcertante pregunta que etiqueta al libro de Richard E. Harwood "¿Murieron Realmente Seis Millones?". La razón de este gran signo de interrogación es que «El Almanaque Mundial para 1947 declara que en 1939 la población judía del mundo era de 15.688.259. Las cifras del Almanaque fueron suministradas por el Comité Judío Estadounidense (AJC). Luego el New York Times, poseído por los judíos, declaró el 22 de Febrero de 1948 que la población judía mundial en ese año había aumentado de "15.600.000 a 18.700.000, además de los 600.000 a 700.000 que vivían en Palestina". ¿Cómo podría la población judía aumentar tan rápidamente durante los años de guerra si ellos habían perdido a 6.000.000 personas?» [22].

[22] "Was There Really a Holocaust?", del doctor E. R. Fields
http://www.biblebelievers.org.au/wasthere.htm

     Manipular los números de poblaciones, rangos, distancias, precios, fechas, etcétera, es común en la historia judía. De hecho, la fabricación y la modificación de mitos dictan tal atrevida manipulación. Una importante adulteración con números que fue necesaria para adaptar el Nilo al Éufrates del mito de la "Tierra de Promisión" fue el número de los hijos de Israel durante el tiempo de Moisés. Los acontecimientos bíblicos indican que Faraón (supuestamente uno de los reyes de Egipto) tuvo numerosas disputas personales, conflictos y diálogos con los israelitas y sus líderes Moisés y Aarón. Sabiendo que los reyes egipcios y su nación durante el tiempo de Moisés (1300 a.C.) estaban calificados como una superpotencia en la región, los israelitas deben haber sido de un considerable número y fuerza para representar una amenaza para los poderosos egipcios, como está implicado en los cuentos de la Torá.

     Una simple pregunta estimaría fácilmente el tamaño compatible entre el pueblo egipcio de entonces y el tamaño de los israelitas. La pregunta es ¿cuán antigua era la nación egipcia? E igualmente, ¿cuán antiguos eran los "hijos de Israel" durante el tiempo de Moisés? La respuesta es más de 6.000 años para Egipto y más de 200 años para los hijos de Israel. Eso significa que los egipcios deben haberse contado en millones, mientras que los hijos de Israel sólo en unos pocos miles, si no cientos. Para ser más precisos, sabiendo que sólo cuatro padres separaban a Moisés de su abuelo Israel (Jacob), la simple extrapolación matemática con adecuadas presunciones científicas puede revelar fácilmente una estimación cercana del censo israelita. El cálculo indica que el número entero de israelitas durante el tiempo de Moisés se extendía sólo y únicamente entre 750 y 3.000 individuos. Sólo un cuarto de aquéllos dejaron Misr con Moisés durante el éxodo, es decir, alrededor de 150 a 750 personas en su máximo posible [41]. El resto eran o paganos o demasiado cobardes o demasiado ricos para emigrar con Moisés a la ciudad santa de Bait El Al-Mokadsh en el [monte] Paran de La Meca (Beth ha-Mikdash [nombre hebreo del templo de Salomón]).

     Con tales hechos a mano, ¿en base a qué los clérigos judíos, cristianos y musulmanes retrataron a los hijos de Israel como contrapartes comparables a la nación egipcia en sus literaturas teológicas?. ¿Basado en qué podría uno burlarse de científicos, académicos, investigadores, arqueólogos, y de la Humanidad en general, afirmando que esa familia tribal construyó las impresionantes pirámides y conseguiría salirse con ello?. ¿Cuál es el tamaño de ese "Egipto" que una muchedumbre de 3.000 israelitas más un número casi igual de egipcios expresaban los habitantes totales de dicha tierra, como lo implican muchas de las frases de la Torá griega? La respuesta está una vez más en el poder de la mítica manipulación de los números, el propósito principal de la cual era apoyar el mito de la Tierra Prometida del Nilo aÉufrates. Posteriormente, el insignificante número de 150 y tantos creyentes que se trasladaron con Moisés se convirtió en casi medio millón, como está declarado en la Torá, donde todos fueron movilizados ¡de la noche a la mañana! Ésta es sólo una muestra del fraude y engaño practicado por los antiguos rabinos para engañar al mundo entero. La realización de tal práctica hoy a una misma escala no debería ser sorprendente.


Borrando la Historia.
"Troyanos" Plantados y el Programa de Formateo Diluvio de Noé

     En su libro "Holocaust or Hoax?" Jürgen Graf comentó: «Ya que los defensores de la imagen ortodoxa del "Holocausto" no podían probablemente contentarse exclusivamente con el "testimonio de testigos oculares", se vieron obligados a aparecer con varios documentos que supuestamente demuestran el genocidio de las cámaras de gas. Al hacer eso, dos posibilidades se abrieron ante ellos: 1) Fabricar falsificaciones y 2) Deliberadamente distorsionar documentos auténticos» [23]. Habría sido más exacto si Graf hubiera invertido el orden de sus posibilidades sugeridas, es decir, "Distorsionar deliberadamente documentos auténticos" seguido de "fabricar falsificaciones". La última vez que documentos auténticos fueron destruídos ocurrió sin que los ojos del mundo entero lo advirtieran. Eso ocurrió durante la guerra del Golfo (1990-1991).

[23] "¿Holocausto o Fraude? Los Argumentos", por Jürgen Graf.
https://archive.org/download/HoaxOrHolocaustTheArguments/holocaust-or-hoax-jurgen-graf.pdf

     Antes del brote de la guerra, el doctor Pierre Rossi hizo una extraña súplica aparentemente fuera de contexto. Él suplicó por la protección de los museos y las bibliotecas de Iraq que archivaban la antigua herencia del país. Su súplica pasó inadvertida; puesto que tales sitios no estaban en la mira de los militares, entonces, ¿por qué alguien pensaría que ellos serían apuntados por las bombas inteligentes del contemporáneo Ptolomeo? Como Rossi lo anticipó, el 18 de Mayo de 2004 el canal de televisión Al-Jazeera reportó el bombardeo de numerosos museos y bibliotecas en Iraq. Al igual que Rossi, y mediante este informe, haremos la segunda parte de la súplica a los académicos y arqueólogos de todo el mundo, y a los funcionarios iraquíes en particular.

     No repitamos el fatal error de nuestros antepasados, no permita que sean incorporados "troyanos" [caballos de Troya] en su herencia. Tenga cuidado con los artefactos que regresan a Iraq, de los cuales se afirma que fueron robados y contrabandeados fuera de las fronteras durante la guerra del Golfo. Con la mayor probabilidad ellos son artículos falsificados, sobre todo si contienen información relacionada de algún modo con la reclamada antigua presencia judía en Iraq. No se excite por un artículo que regresa con un informe de algún experto que le informa que Abraham o Sara o cualquier figura santa aparecen mencionados en tal o cual arcilla. Usted podría estar feliz de oír las buenas nuevas hoy, pero sus hijos pagarán la cuenta dentro de pocos años. Someta a tales artículos, cuando sean presentados, a un extenso escrutinio y análisis antes de aceptarlos de vuelta a la herencia del país, ya que ellos actuarán como destructivos "troyanos" cuando llegue el tiempo para activarlos.

     La historia judía ha demostrado a los investigadores que es posible reclamar las tierras de otras naciones o ganar un inmerecido dominio y poder internacional o una posición social prominente por dos medios: 1) Destrucción y Reemplazo, y 2) Implantación de "Troyanos". Ambos requieren tiempo para producir sus beneficios, como se ilustra en seguida:

1) Destrucción y Reemplazo: Esta táctica viene bajo dos formas.

(a) La carencia de documentos auténticos o interpretados erróneamente relacionados con el "Holocausto", como lo han demostrado muchas investigaciones revisionistas, y los ejemplos de los museos iraquíes, es una de las formas, que implica la destrucción física de documentos y/o artefactos y el eventual descubrimiento o retorno de otros físicamente similares que contienen información fabricada que sirve a las intenciones de los falsificadores.

(b) El otro método es más fácil y más eficaz. Un buen ejemplo es el mito del diluvio de Noé. Ese mito genuino mencionado en la Torá, en el Corán, así como en la historia babilónica, ha sido utilizado para destruír mentalmente toda la historia de la Humanidad. La razón de ese acto era asegurar y apoyar el mito de la supremacía judía.

     El planeta Tierra estaba habitado por millones de personas antes y después del nacimiento de Jacob (Israel). Ellos habían establecido impresionantes civilizaciones y reinos por todo el mundo, y habían desarrollado la ciencia, la filosofía, la literatura, la música y el arte. ¿Dónde calzaría el escaso pueblo elegido entre toda esa impresionante muchedumbre y cómo justificarían ellos su supuesta supremacía racial? La respuesta fue borrar oficialmente todos los registros y logros de los seres humanos, inundar el planeta Tierra con agua y erradicar todo lo que viva, hacer un nuevo principio con Noé y sus tres hijos, y luego aislar a uno de los hermanos mediante la santa maldición del borracho Noé.

     Margine a uno y elogie a otro por ninguna buena razón dada, siendo que éste es el abuelo de Abraham. El siguiente paso es repetido en la siguiente secuencia. Aísle a Ismael y a su madre otra vez por ninguna razón justificada, y elogie a su hermano Isaac por ninguna buena razón tampoco. De esta manera Jacob (Israel), el hijo de Isaac, heredará míticamente las bendiciones de Noé vía Sem, Abraham e Isaac. Así es cómo los antiguos rabinos diseñaron su mito de la raza santa, y cómo el resto de los seres humanos se convirtieron en goyim, como ya se explicó.

     La verdad del asunto es que una inundación local ocurrió realmente en Arabia durante el tiempo de Noé, pero estuvo limitada a las montañas Al-Surat (Yemen) y a las montañas Twig [?]. Dicha inundación ahogó a todos los seres vivos en aquella área excepto a aquellos que estaban el Arca. El Arca debe estar en algún sitio en las montañas Surat entre La Meca y la ciudad de Baha. La supuesta Arca encontrada en Turquía es muy probablemente un desesperado intento para mantener la antigua falsificación que está a punto de ser expuesta. Después de la inundación, en la historia árabe se reporta que Sem moró en Sitidama, que es un pueblo existente localizado al Sur de La Meca.

     Tanto el Corán como la Historia antigua refutan la inundación global defendida por la Torá; las narrativas históricas indicaron que ni los egipcios ni los chinos habían oído hablar alguna vez del Diluvio cuando ocurrió. La parte astuta en ese mito es que se trató de una modificación de otro genuino más antiguo. Según la historia árabe antigua, Nosh, el hijo de Sheath, hijo de Adán [24], tuvo tres hijos: Sur, Mur y Rub. Sus descendientes según el sistema lingüístico árabe son mencionados como ASur, AMur y ARub. Esos pueblos fueron conocidos más tarde como los asirios, los amorreos y los árabes. Sólo los árabes permanecieron en y cerca de casa, donde Adán solía estar en La Meca, mientras el resto emigró para llegar a convertirse en europeos y asiáticos. Los antiguos rabinos estaban muy conscientes de estos hechos históricos, pero desafortunadamente ellos los modificaron y los presentaron a los europeos para satisfacer sus deseos.

[24] Adán aquí es el padre de la Humanidad y no el profeta que siempre es mezclado en su identidad con Adán el padre.

2) Implantación de "Troyanos": El mito griego de Troya es la más cercana literatura ficticia que podría explicar cómo esta táctica podría sabotear o reclamar los méritos de otras herencias bien establecidas. La bien protegida fortaleza de Troya no podía ser penetrada desde fuera. El truco consistió en convencer o seducir a sus protectores para que permitieran que una célula de aspecto inocente entrara pacíficamente en la fortaleza. Mientras todos estaban dormidos e inconscientes del peligro que ellos permitieron entrar, la célula fue activada y Odiseo debía encargarse del resto.

     Esa táctica fue muy exitosa con los antiguos egipcios. Su civilización estaba muy profundamente arraigada, era fuerte y bien establecida. ¿Cómo podría una tribu insignificante reclamar y posteriormente apoderarse del valle del Nilo de los egipcios? Las lecciones ilustradas en el mito de Troya fueron la respuesta. Los egipcios aceptaron pacíficamente una tentadora célula extranjera para que entrara en la fortaleza de su herencia. La célula contenía el siguiente código: "Abraham moró en Egipto hace 1.400 años". Aquéllas podrían haber sido buenas noticias para algunos egipcios convertidos al cristianismo temprano; otros más escépticos podrían haber restringido su resistencia a tal acto preguntándose qué daño esa pieza de información histórica podría hacer de serle permitido instalarse en la conciencia egipcia. Habiendo abierto la puerta para aceptar cuerpos extraños, a un segundo "troyano" le fue permitido entrar: "Moisés y los israelitas estuvieron en Egipto hace 1.000 años y el éxodo fue desde Egipto".

     Después de una serie de incuestionados "troyanos", el mayor Caballo de Troya fue admitido: "Por orden del Cielo, todas las tierras recorridas por los Patriarcas entre Iraq y Egipto pertenecen a los descendientes de su nieto Jacob (Israel)". Ese "troyano" completó el ciclo y los egipcios se encontraron sitiados desde dentro. Ellos no podían volver atrás ahora sin una importante penalidad. Volver atrás, emocional y psicológicamente sonaría y parecería como volver la espalda a Abraham y a Moisés y a la fe en el cielo. Complicando aún más el asunto, los laicos podrían reconocer el efecto de los antiguos "troyanos" y cómo ellos se insertaron y formaron su actual perspectiva, pero debido al peso de 2.000 años de vivir en el engaño, aquél podría no ser el caso con investigadores, académicos, rabinos, sacerdotes e imanes. Incluso los funcionarios de la industria turística tendrían una buena razón para ignorar la verdad crucificada.

     Trasladándose a otras naciones que habían sido rodeadas por antiguos "troyanos" judíos, los organismos académicos e históricos palestinos, libaneses y jordanos deberían investigar el tiempo cuando a sus tierras les fueron dados sus nombres contemporáneos, y comparar la secuencia de las fechas de los acontecimientos bíblicos. Entonces ellos tienen que volver con una sola pregunta: ¿Qué han conseguido hacer ellos con los acontecimientos bíblicos? Los iraquíes tienen que saber cuándo fueron etiquetados con el nombre "Mesopotamia" y por qué. Ese nombre pertenece a una localización dentro del Paraíso de Adán en las montañas Surat, localizadas precisamente entre dos ríos en el punto en que se juntan. ¿Qué tiene eso que ver con Babel?. ¿Y quién compuso esa mezcla de localidades geográficas y por qué?.

     Como están las cosas, la cuenta a pagar por aceptar los fabricados viajes de los Patriarcas por Egipto, Siria e Iraq es descrita por el profesor Israel Shahak, quien escribió: «En Mayo de 1993 Ariel Sharon propuso formalmente en la Convención del partido Likud que Israel debería adoptar el concepto de "Fronteras Bíblicas" como su política oficial... en el Sur, todo Sinaí y una parte del Norte de Egipto hasta los alrededores de El Cairo; en el Este, toda Jordania y un gran trozo de Arabia Saudí, todo Kuwait y una parte de Iraq al Sur del Éufrates; en el Norte, todo el Líbano y toda Siria junto con una parte enorme de Turquía (hasta el lago Van)» [25].

[25] Israel Shahak, "Historia Judía, Religión Judía", cap. 1.

Falsificación de Libros y Documentos.
Escribiendo una Nueva Historia

     La falsificación y/o la censura de documentos es un deber en la industria fabricadora de mitos. Comienza con la modificación de la fuente judía de información, a saber, la Torá y el Talmud, antes de presentarlos como la "palabra de Dios". Sin embargo, eso plantea muchos desafíos técnicos y administrativos. Por ejemplo, después de la puesta en circulación del mito de "Judíos y Goyim", ¿cómo los judíos mantendrían una relación respetuosa y pacífica mientras viviesen en las tierras de otros pueblos a la vez que ellos tienen un libro santo que les indica que traten a todos los no-judíos con vanidad?. La solución siempre ha sido esconder la versión impresa del libro santo cuando y donde se requiriese.

     Por ejemplo, los traductores de la versión inglesa de Soncino del Talmud a veces ponen la palabra hebrea goyim (Gentiles) bajo diversas palabras-disfraz como "pagano""cutheo" [Cuthean], "kushita""egipcio""idólatra", etc. Pero éstas son realmente referencias a los Gentiles (todos los no-judíos). Diversas notas a pie de página para ciertos pasajes en la traducción de Soncino del Talmud declaran: «"Cutheo" (samaritano) fue aquí substituído por el original "goy"...» [26].

[26] "La Verdad sobre el Talmud. Una Documentada Exposición de Literatura de Odio Supremacista", 1999, de Michael A. Hoffman II y Alan R. Critchley
http://radioislam.org/islam/english/toread/talmud2.htm  y
http://whale.to/b/hoffman11.html

     Otro método es confiar en la carencia de conocimiento de los goyim en cuanto a la antigua lengua árabe (arameo) y dejar el texto no traducido. El profesor Israel Shahak menciona el siguiente extraordinario ejemplo con respecto a esto: «En 1962, una parte del Código de Maimónides referida a lo mencionado, el llamado Libro del Conocimiento, que contiene las reglas más básicas de la fe y la práctica judía, fue publicada en Jerusalén en una edición bilingüe, con la traducción inglesa frente al texto hebreo. Este último ha sido restaurado a su pureza original, y la orden de exterminar a judíos infieles aparece en él en su totalidad: "Es un deber exterminarlos con las propias manos". En la traducción inglesa esto es suavizado de alguna manera: "Es un deber tomar medidas activas para destruírlos". Pero luego el texto hebreo sigue especificando los principales ejemplos de "infieles" que deben ser exterminados: "Como Jesús de Nazaret y sus discípulos, y Tzadoq y Baitos y sus discípulos, pueda podrirse el nombre de los malvados". Ni una sola palabra de esto aparece en el texto inglés en la página de enfrente (78a)» [27].

[27] "Historia Judía, Religión Judía: El Peso de Tres Mil Años" por el profesor Israel Shahak, cap. 2, Prejuicio y Prevaricación.

     Para evitar perder el texto original después de la censura, la disimulación, las omisiones y las traducciones erróneas, el texto original es conservado en otro libro llamado Hesronot ha-Shas. Una copia de ese libro fue reimpresa en 1989 en Tel-Aviv. Además de censurar sus propios libros para satisfacer las circunstancias políticas y sociales, hay pruebas de que los libros y la herencia de otras naciones también fueron censurados en la misma manera, salvo que no se hace ninguna referencia a la falsificación original, como es el caso con el libro Hesronot ha-Shas.

     Citaremos aquí un ejemplo de evidencia en la forma de un testimonio dado por uno de aquellos que estuvieron comprometidos en tal acto. El testimonio fue escrito en árabe y fue encontrado e incluído en una novela de un erudito sirio, Walid al-Hagar, titulada "The Rehlat Al-Nulofr or the Last of the Omawyain" con la que se encontró mientras él estaba en España [28]. La siguiente es una traducción del testimonio:

     "Oh, hermano, amablemente sepa que no soy más que un esclavo impotente que recibe órdenes. Estoy de vuelta en Tolaitela desde Fez[Marruecos] sólo por orden del rey (Felipe) llevando con nosotros los libros de la Tesorería del Sultán. El señor deseaba que el asunto de mis amigos fuera revelado. Felipe le dio un veneno fatal, que trajimos con nosotros desde Fez como él lo solicitó. Yo sin duda voy a enfrentar la muerte por el mismo veneno, tarde o temprano. No seré dejado libre para difundir el comentario sobre los ciento cincuenta escritores entre los cuales estoy, que trabajan en secreto día y noche para reescribir los manuscritos árabes que nos dieron. Quizás, el Sultán, que viva largamente, ordenó la ejecución después de que nos dimos cuenta de su deseo de cambiar los manuscritos del Ebar (el Libro de las Lecciones) que trajimos con nosotros a este monasterio de la tesorería del Sultán, que no tenía en su origen la palabra (barbar) en su título. Esté informado, oh, hermano, de que éste es mi testimonio que revelo antes de mi muerte, y juro ante el gran señor y el santo Corán que yo mismo he atestiguado que los escritores moriscos reescriben el (Libro de las Lecciones) y sustituyen la palabra (Eerabi) por la palabra (Arabi) en el libro de Ibn-Khaldoun, añadiendo capítulos y elogiando al barbar como el Sultán solicitó y propagando la Difamación de los Árabes, por los deseos de los monasterios que suprimen unidades de lo que Ibn-Khaldoun escribió.

     "Oh, hermano, sea consciente de que el veneno que trajimos con nosotros desde Fez encubrirá esta verdad al mundo entero para siempre. Esté consciente de que este papel es mi testimonio ante el señor en el día del Juicio Final, y esta tabla de materias donde pongo mi testimonio es una de las cuatro que incluyen los libros que han sido enmendados. Y lo que los musulmanes piensan que son manuscritos que pertenecen a sus tesorerías son copias falsificadas, vueltas a escribir con letras similares y firmadas como originales. Los moriscos españoles y yo, que escondí mi Islam y mi arabismo, hemos contribuído a este feo trabajo. Trabajamos juntos con los judíos para servir en el Escorial y al rey Felipe III, quien decidió expulsarnos de Andalucía. Oh, señor, ayúdame a sacar esta tabla de contenidos de este monasterio. Voy a arrojarla al agujero donde espero que permanezca segura, hasta que yo o algún fiel la alcance. Este es mi testimonio en el día del Juicio Final. Y ahora declaro que no hay ningún dios sino Alá y que Mahoma es su mensajero y esclavo" [29].

[28] Una imagen de la carta original se encuentra en la página 62 del libro "The Distortion of the Image. Robbery of the Arabic’s Nation Heritage and History". Se informa que los verdaderos manuscritos se conservan en uno de los museos de España. Esto todavía tiene que ser verificado.
[29] "La Distorsión de la Imagen - Robo de la Herencia e Historia de la Nación Árabe", p. 60.

     Walid al-Hagar comentó que así es cómo los libros árabes "Ebar" y "Almubtda Wal Khaber" fueron transformados, y que así es cómo el famoso libro de Ibn-Khaldoun fue encontrado conteniendo páginas que difaman a los árabes. Cuatro copias del libro Ebar han sido falsificadas. Una de las copias volvió a la biblioteca de Fez para sustituír al original. Otra fue enviada a la Gran Mezquita de Kairouan en Túnez. Las otras dos fueron silenciosamente introducidas en la Casa del Libro en El Cairo, Egipto. En cuanto al famoso libro de Ibn-Khaldoun, Walid al-Hagar comentó: "Que se sepa que la copia encontrada en la Gran Mezquita egipcia Qurawin fue llevada por un occidental llamado Alfred Bell. Él trabajaba en la biblioteca con otro occidental llamado Livy Brofonsky, que era un judío" [30].

[30] "Rehlat Al-Nulofr o el Último de los Omeyas" (The Rehlat Al Nulofr or the Last of the Omawyain), por Walid al-Hagar, p. 439.

Manteniendo los Lucrativos Mitos.
Europa Vuelve a la Época de Galileo Galilei

     A la vez que confirmaba todas las ordalías, sufrimientos y ejecuciones masivas que sucedieron durante la 2ªGM, la supuesta ocurrencia del "Holocausto" judío con sus cifras y detalles ha sido singularizada y descrita en los planes de estudios de las escuelas, en películas de Hollywood, museos conmemorativos y numerosas literaturas. El cuestionamiento de ese episodio de la guerra exageradamente enfatizado es ilegal en varios países europeos. Aquello es llamado "negación del Holocausto". Han sido aprobadas leyes para procesar y multar a cualquier buscador de la verdad en esa materia, incluso en Austria (artículo 3h de la Verbotsgesetz de 1947), Bélgica (Ley Belga del Negacionismo), la República Checa (bajo la sección 261), Francia (Ley Gayssot), Alemania (§ 130 (3) del código penal, y la sección 185 de la ley Auschwitzlüge), Lituania, los Países Bajos (bajo los artículos 137c y 137e), Polonia, Rumania, Eslovaquia, España y Suiza (artículo 261 bis del Código Penal).

     A pesar de cruzarse en rumbo de colisión directa con el Artículo 10 de la Convención Europea sobre Derechos Humanos, que garantiza la libertad de expresión, esas leyes hipersensibles son justificadas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos con esta cita: "Invocar la libertad de expresión para propagar la negación de crímenes contra la Humanidad es, según la jurisprudencia del Tribunal, contrario al espíritu en el cual la Convención fue adoptada en primer lugar. Basarse en la libre expresión en tales casos constituiría así un abuso de un derecho fundamental" [31]. Bajo cualquier perspectiva, interpretación o principio, y no importa cuán elocuentemente expresadas pudieran ser las razones dadas, la Historia ha demostrado repetidamente que la verdad prevalecerá finalmente, ya que simplemente es demasiado extensa y lúcida para ser enmascarada o perdida. Somos nosotros los que decidimos cerrar nuestros ojos, sobre todo debido al miedo físico o mental impuesto.

[31] Leyes contra la Negación del "Holocausto", Wikipedia http://en.wikipedia.org/wiki/Holocaust_denial

     Un buen ejemplo del miedo mental fue practicado durante los años '20 de este siglo [XX]. Los antiguos reyes egipcios estuvieron a punto de ser llamados para dar su testimonio ante el mundo entero. La egiptología estaba prosperando, y las tumbas antiguas y los cementerios estaban siendo descubiertos y explorados. Finalmente los presuntos "faraones" revelarían su verdadera identidad, títulos y relatos auténticos. Las inscripciones en las paredes serían leídas y traducidas. ¿Qué sucedería si los reyes egipcios no se hubieran referido a la ocurrencia de ninguno de los acontecimientos bíblicos en el reino de ellos?. ¿Qué sucedería si los reyes egipcios rechazaran ser titulados como "faraones" o que el pueblo de ellos rechazara ser nombrado como los "Misris"? Si Egipto hubiera estado en guerra entonces, la solución ideal habría sido bombardear las pirámides con bombas inteligentes. Como ése no fue el caso, en vez de ello fue desatada una rápida acción desesperada en un intento para desanimar cualquier intento posterior de desvelar la verdad.

     Se necesitaba un mito para proteger los mitos antiguos. A finales de Marzo de 1923, una novelista llamada Mari Corelli (Mary Mackay) publicó una advertencia de que ¡habría severas consecuencias para cualquiera que hubiera entrado en la tumba sellada! El mito de la "maldición del Faraón" estaba en desarrollo. Los rumores se estaban difundiendo; se dijo que en el momento de la muerte de Lord Carnarvon las luces se apagaron en El Cairo, y que en Inglaterra su perra, Susie, aulló y murió en el mismo instante. Esos acontecimientos reportados son difíciles de demostrar o de refutar. Sin embargo, otros hechos fueron simplemente inventados por la prensa. Un periódico imprimió una maldición supuestamente encontrada en la tumba: "Aquellos que entren en esta tumba sagrada serán rápidamente visitados por las alas de la muerte". No había ninguna tal maldición sino que había una inscripción encontrada en un santuario de Anubis que declaraba: "Soy yo quien impide que la arena ahogue la cámara secreta. Estoy para la protección del difunto". Esto fue correctamente reportado al público, pero un reportero añadió sus propias palabras a la inscripción: "Y mataré todos aquellos que crucen este umbral en los recintos sagrados del rey que vive para siempre".

     Además, los periódicos parecen haber matado arbitrariamente a muchas de las personas que rodearon al descubrimiento de la tumba. Según una lista, 26 personas que estuvieron asociadas con el descubrimiento o excavación murieron dentro de una década. En realidad, sólo seis personas murieron durante la primera década, mientras muchas otras vivieron hasta avanzada edad [32]. Afortunadamente, ese mito no impidió a los arqueólogos llevar a los reyes egipcios a dar su testimonio. Lamentablemente, sin embargo, difícilmente alguien escucha lo que los reyes dicen.

[32] The Mummy's Curse of Tutankhamun, por John Warren
http://www.touregypt.net/featurestories/curse.htm

     En cuanto al miedo físico impuesto para desalentar el descubrimiento de la verdad, Galileo proporciona un buen ejemplo aquí. A pesar de su amor y pasión por la Biblia, Galileo fue procesado y condenado bajo acusaciones de herejía por una autoridad que unilateralmente confinó la interpretación de la Biblia a sus miembros. La autoridad bíblica entonces elocuentemente tuvo éxito en legitimar la persecución de la verdad, pero sólo durante un tiempo. El 31 de Octubre de 1992 la Iglesia Católica finalmente admitió que se había equivocado en su persecución de 359 años del astrónomo y físico del siglo XVII Galileo Galilei. A pesar de su condena declarada, el instintivo impulso humano para buscar el conocimiento y la sabiduría prevaleció y muchos científicos valerosos superaron las legislaciones irracionalmente forzadas y siguieron su búsqueda para justificar o refutar las afirmaciones científicas de Galileo. Al parecer, y a pesar de llegar al siglo XXI, la fe de los revisionistas europeos del "Holocausto" es soportar lo que Galileo había soportado entonces. La única diferencia es la escena, los actores y el tiempo, pero la esencia del escenario es la misma.

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