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sábado, 4 de mayo de 2019

UN AGUJERO BLANCO VIOLARÍA LA SEGUNDA LEY DE LA TERMODINÁMICA

No obstante, su existencia no se acaba de descartar, y de hecho recientemente se ha publicado un trabajo que sugiere que pequeños agujeros blancos serían uno de los ingredientes de la materia oscura. Lo plantean Carlo Rovelli y Francesca Vidotto, que presentaron este trabajo al concurso anual de la Gravity Research Foundation, planteando que para proporcionar la densidad que se le calcula a la materia oscura sería necesario un agujero blanco más pequeño que un protón.

jueves, 21 de marzo de 2019

CREADOR CREADO

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En el principio era infinito, y el Infinito fue nada o vacío infinito. No hubo pensamientos, ni emociones, ni luz, ni la oscuridad, ni sonido, ni universo material; sólo el silencio y la nada. A continuación, este silencio se dio cuenta. Se desarrolló un Super conciencia que es Todo lo que es. A partir de ese Súper Conciencia llegó conciencia de sí mismo y el pensamiento. Fuera de conciencia de sí mismo y el pensamiento llegaron Potencial Infinito. Potencial Infinito no tiene género y géneros, al mismo tiempo, ya que es todo lo que.
Hubo un tiempo, hace una eternidad en términos humanos, Potencial Infinito, que llamaremos Fuente, que sabían todo lo que había que saber, se preguntaba cómo sería si había cosas que no sabía. Por supuesto, podría Fuente experimentar cualquier cosa y todo lo que quería, pero  únicamente  desde su propio punto de vista único, y en lo que respecta a su propio infinito. Si se quería experimentar otra Infinity, tuvo que crear otra unidad de auto-conscientes única de la conciencia, tal como él mismo, que podría crear  su  propio infinito. [1]  Por lo tanto, la manera de expandirse y crear Universos Infinitos desde otros puntos de vista era de extenderse a una gran cantidad de unidades únicas de la conciencia, lo que hizo; Se pasó de la Unidad de separación.
Así Fuente creado un juego para jugar con la misma; Se creó la Unum / Multiverso desde su propio punto de vista infinita y luego se rellena con un número casi infinito número de unidades de conciencia; partes separadas de sí mismo. Hablando en sentido figurado, si imaginamos Fuente ser una bola infinita de arcilla, Se tomó una parte de sí mismo y creó un modelo o un “paisaje”, que se convirtió en lo que la vida física Grupo de California llama “El Unum”; Después se extendió en la conciencia en una cantidad indefinida de “terminaciones nerviosas”, que eran partes “miniatura” de sí mismo. Se dio estas unidades de conciencia personalidades únicas y rasgos extendidos, por lo que cada uno de ellos podría crear sus propios universos dentro Unum de la Primera Fuente, y traer de vuelta cada pensamiento, cada movimiento, y cada experiencia de regreso a la Fuente.
El Unum se convirtió en el patio de recreo (o “clayground”, de acuerdo con nuestra analogía) con sus siete niveles de manifestación. Ser infinito potencial y todo lo que, para empezar, el primer creador, mediante el uso de energía para crear diferentes densidades y dimensiones, podría ahora, de completar la LOM #  (niveles de manifestaciones) poner a los jugadores en el escenario. La forma en que lo hizo fue dejar partes de sí mismo van a la Unum y empezar la siembra y la creación de formas de vida inteligente de las densidades más bajas que la de la forma más pura de la Fuente. El propósito y la idea era que se han separado partes de sí mismo explorar la Unum y traer de vuelta las experiencias impredecibles a sí mismo, por lo que las fuentes podrían aprender más sobre sí misma. Este juego ha estado sucediendo desde entonces y probablemente continuará durante toda la Eternidad.
Muchos se han preguntado a sí mismos a través del tiempo ya sea 4-espacio / tiempo es infinito, con un número infinito de galaxias, o no. El universo es a la vez; Su potencial infinito, y nosotros, los que viven en ella son los que están creando (y universos serie y paralelo, así, mediante la creación de realidades probables) con nuestros pensamientos, emociones y acciones, todos y cada segundo de nuestra existencia. Esto significa que el universo es potencialmente infinita, pero siempre en expansión. Si fuera capaz de medir exactamente cuán grande es el universo es en este segundo exacto, sería falsa al segundo siguiente, o incluso la próxima nano-segundos, debido a que ya se habría expandido más allá de los cálculos.
Las preguntas quién es Dios y cómo todo comenzó, por supuesto, y debe ser, alucinantes, y esto es un tema para una serie sin fin de sí mismo papeles, y no es mi propósito en este momento para especular demasiado sobre esto, porque a la larga, será sólo eso, especulaciones y la respuesta final será siempre que no sabemos. Existe evidencia en cuántica y subcuántico la física y en la metafísica, que hay un Creador Original que incluye todo lo que hay, pero hay una pregunta aún más grande: si el primer creador salió de la nada y de repente se dio cuenta, que lo hizo consciente o ¿Cómo se convirtió en cuenta? Lo que había antes “pensamiento”? En otras palabras, ¿hay algo aún más grande de lo que ahora llamamos el Primer Creador? Es casi evidente que este es el caso.

martes, 30 de enero de 2018

PIEDRA COSMICA



El Universo Material fue creado por una realidad “no física”, dicen los extraterrestres. Ellos denominan a esa realidad “Universo Mental”, un lugar - si se puede emplear ese término - donde la luz es semejante en naturaleza a un pensamiento humano.

La historia cuenta que desde allí se emanó el plano de la materia, dando aparición al espacio-tiempo y el nacimiento de gigantescas galaxias, estrellas, planetas, y todo el conglomerado celeste que hoy por hoy procuramos desentrañar observando el firmamento.

Con la aparición de vida inteligente, y el desarrollo de naves espaciales, la exploración del Universo y sus misterios fue una constante.

De esta forma llegó el descubrimiento que cambió vertiginosamente el desarrollo tecnológico de las civilizaciones extraterrestres que nos precedieron: sus primeros exploradores hallaron una forma extraña de cristales muy cerca del centro de las grandes formaciones nebulosas y próximas al peligroso núcleo de algunas galaxias - en donde muchas veces perecieron al ser absorbidos por. Agugerios 
supermasivos.

Entonces sus científicos tomaron muestras y las estudiaron intensamente, concluyendo de que se trataba de un desconocido fenómeno de “transmigración” de energía al haberse creado el Universo Material.

Es decir, aquellos cristales provenían del plano de la mente en donde la luz no es física, pero que llegó a corporizarse al “pasar” al nuevo plano material que había sido engendrado.

Estos cristales eran diferentes a otros que eran conocidos en sus mundos de origen, generalmente formados durante la cristalización lenta de los magmas terminales - como ha ocurrido también en la Tierra.

El reciente hallazgo de aquellos impresionantes objetos verdes brillantes ponía todo en jaque: tenían un origen sobrenatural que les permitía acumular mayor cantidad de energía que los cristales convencionales.

Ello, como es de imaginarse, supuso un gran salto tecnológico para aquellas civilizaciones que, con el transcurrir del tiempo, fueron aplicando el empleo de esos objetos para la industria, la navegación espacial, y más tarde para la guerra. Les llamaron “Ergomenon”. Y de acuerdo a su geometría y programación podían ser aplicados a distintas tareas.

Pero aún no habían visto todo.

Un grupo de científicos decidieron estudiar el centro de la Gran Nebulosa de Orión. No era la primera vez que lo hacían, pero un accidente afortunado les llevó a dar con el mayor de los descubrimientos.

La imponente nave, en la cual se desplazaban a través del torrente de radiación ultravioleta de la gran nebulosa - y resistiendo las duras condiciones allí reinantes - golpeó de pronto un objeto que inicialmente pensaron se trataba de masa en formación.

A través de sus pantallas vieron el cuerpo de roca, ya fragmentado, y distinguieron en su interior descubierto un brillo esmeralda que ya conocían.

Inmediatamente introdujeron el objeto en la nave y, al limpiarlo de su efectivo “camuflaje”, se encontraron con un bellísimo cristal octaédrico, que de inmediato se encendió y les mostró cual oráculo el futuro de su civilización, la gran guerra que vendría, y la aparición de una nueva raza que daría esperanza a todo el Universo.
Los científicos que hallaron el Gran Cristal, sorprendidos, comprendieron que aquel cuerpo había sido el primero en “pasar” al Universo Material cuando el plano entero fue creado.

Representaba el camino por el cual la luz mental se hizo sólida: una suerte de alquimia cósmica, y por ende el secreto de cómo se habían “construido” los mundos y soles, los portales y las galaxias. Aquel cristal maravilloso encerraba la formula de la Creación.

Pero, ¿de qué estaba hecho aquel objeto? ¿Cómo se formó?

Generalmente se sabe que en un cristal las moléculas, átomos o iones se encuentran organizados simétricamente. Este orden interno muchas veces dictamina la “apariencia” del cristal. Empero estas formaciones no son exclusivas sólo de lo minerales, sino también de compuestos orgánicos.

Incluso en el agua.
  • ¿Era un ser vivo aquel cristal?
  • ¿Qué fuente mantenía el orden de su perfecta estructura geométrica?
  • ¿Cómo podía “ver” el futuro?
Sea cual fuese la respuesta, los exploradores extraterrestres no podían abandonarlo a su suerte en el espacio. Sabían que no tenían más remedio que llevarlo con ellos. Finalmente lo tomaron como una misión, y se transformaron en sus primeros custodios.

El resto de la historia ya la conocemos: la denominada Guerra Antigua estalló en el mismo lugar donde anteriormente se había hallado el extraño cristal. Quizá, esta fue la razón de peso por la cual distintas civilizaciones se empezaron a interesar en la Nebulosa de Orión.

Lo cierto es que los primeros exploradores se exiliaron y dejaron el cristal a custodia de un grupo de guardianes y vigilantes que estaban comprometidos, en secreto, con la profecía del Gran Cristal.

Algunos de ellos formarían parte más tarde del contingente de 32 enviados a la Tierra para sembrar la semilla de la luz.

Esa historia empezaba a adquirir otro sentido.
 

domingo, 10 de diciembre de 2017

PIEDRAS ESTELARES

Costó una guerra, una fiera y sangrienta guerra, llevar la luz, hace sólo unas décadas, a uno de los lugares más enigmáticos y antiguos de Oriente Próximo. Si no el más enigmático, sí ciertamente el más desconcertante y, sin duda, arraigado en la antigüedad. Es una estructura que no tiene parangón entre los restos de aquellas grandes civilizaciones que florecieron en Oriente Próximo en los pasados milenios, al menos entre lo que se ha descubierto.

Su semejante más cercano se encuentra a miles de kilómetros de distancia, más allá de los mares, en otros continentes; y lo que más nos lo recuerda es Stonehenge, en la lejana Gran Bretaña.

Allí, en Inglaterra, en una llanura barrida por los vientos a unos ciento veinte kilómetros al sudoeste de Londres, hay unos imponentes círculos de megalitos que forman el monumento prehistórico más importante de toda Gran Bretaña. Allí, un semicírculo de enormes piedras enhiestas, que estuvieron conectadas por su parte superior por otras piedras a modo de dintel, alberga en su interior otro semicírculo de piedras más pequeñas, y está rodeado a su vez por dos círculos más de megalitos.

Las multitudes que visitan el lugar se encuentran con que sólo quedan en pie algunos megalitos, mientras que otros han caído al suelo o han desaparecido de algún modo del lugar. Pero los expertos y los investigadores han sido capaces de resolver la configuración de los círculos dentro de círculos (Fig. 1, que muestra los megalitos que aún permanecen en pie), y de observar los agujeros que indican dónde estuvieron los otros dos círculos (de piedra o, quizá, de estacas de madera) en las primeras fases de Stonehenge.
Los semicírculos de herradura, y un gran megalito caído apodado la Piedra del Sacrificio, indican más allá de toda duda que la construcción estaba orientada sobre un eje noreste-sudoeste. Apuntan a una línea de visión que pasa entre dos postes de piedra, recorre una larga avenida hecha con terraplenes y va directamente a la llamada Piedra Talar (Fig. 2).
Todas las investigaciones llegan a la conclusión de que los alineamientos servían para propósitos astronómicos; se orientaron por primera vez hacia el 2900 a.C. (siglo más o menos) hacia el amanecer del día del solsticio de verano; se realinearon hacia el 2000 a.C. y se volvieron a realinear hacia el 1550 a.C, hacia el amanecer del día del solsticio de verano en aquellos momentos .

Una de las guerras más cortas pero más feroces de nuestro tiempo en Oriente Medio fue la Guerra de los Seis Días de 1967, cuando el cercado y asediado ejército israelí derrotó a los ejércitos de Egipto, Jordania y Siria, capturando la península del Sinaí, la orilla occidental del Jordán y los Altos del Golán. En los años siguientes, los arqueólogos israelíes dirigieron unas amplias inspecciones e hicieron excavaciones arqueológicas en todas estas áreas, sacando a la luz asentamientos que iban desde los primeros tiempos del Neolítico, pasando por épocas bíblicas, hasta los períodos griego, romano y bizantino.

Sin embargo, en ningún sitio fue mayor la sorpresa que en la escasamente habitada y mayormente despoblada meseta que recibe el nombre de Altos del Golán. No sólo se descubrió que había sido una zona activamente habitada y cultivada en tiempos primitivos de la ocupación humana; no sólo se encontraron restos de asentamientos de varios milenios antes de la Era Común.

Virtualmente, en mitad de la nada, en una llanura azotada por el viento (que había sido utilizada por el ejército israelí para prácticas de artillería), un montón de piedras dispuestas en círculo resultó ser, cuando se observó desde el aire, un «Stonehenge» de Oriente Próximo.

La singular construcción consiste en varios círculos de piedra concéntricos, tres de ellos completamente circulares y dos que forman sólo semicírculos o «herraduras». El círculo exterior tiene alrededor de quinientos metros de circunferencia, y los demás círculos se van haciendo más pequeños a medida que se acercan al centro de la construcción. Los muros de los tres principales círculos de piedra se elevan hasta los 2,40 metros o más, y su anchura excede los tres metros.
Están construidos con piedras de la zona, cuyo tamaño oscila entre las piedras pequeñas y piedras megalíticas, que pesan cinco toneladas o más. En diversos lugares, los muros circulares concéntricos están conectados entre sí por muros radiales, más estrechos pero más o menos de la misma altura que los muros circulares. En el centro exacto de la compleja construcción se levanta un enorme aunque bien definido montón de piedras, que mide casi veinte metros de un lado a otro.

Pero, además de su singular forma, ésta es con diferencia una de las mayores construcciones de Asia occidental realizadas sólo con piedra, tan grande que incluso se puede ver desde el espacio.
Los ingenieros que han estudiado el lugar han estimado que, aun en su actual estado, contiene más de 3.500 metros cúbicos de piedras, que pesan un total de cerca de 45.000 toneladas. También han calculado que habrían hecho falta cien trabajadores durante al menos seis años para crear este monumento -reunir piedras de basalto, transportarlas hasta el lugar, disponerlas según un plan arquitectónico preconcebido y levantar los muros (sin duda alguna más altos que los de las ruinas que se pueden ver ahora) para formar la compleja construcción.

Todo esto genera unas preguntas: ¿quién construyó esta estructura, cuándo y para qué?

La pregunta más fácil de responder es la última, ya que la misma construcción parece indicar su propósito, al menos su propósito original. Se ve con claridad que el círculo exterior tenía dos cortes o aberturas, uno ubicado en el noreste y el otro en el sudeste (posiciones que indican una orientación hacia los solsticios de verano e invierno).

Los arqueólogos israelíes trabajaron duro para quitar las rocas caídas y determinar el trazado original, dejando al descubierto en la abertura nororiental una enorme construcción cuadrada con dos «alas» extendidas que protegían y ocultaban otras aberturas más estrechas en los dos muros concéntricos siguientes que se elevaban por detrás (Fig. 5); este edificio hacía las funciones de un pórtico monumental, proporcionando (y guardando) una entrada hasta el corazón del complejo de piedra. Fue en las paredes de esta entrada donde se encontraron las rocas de basalto más grandes, que llegan a pesar hasta cinco toneladas y media.
La abertura sudoriental del círculo exterior también proporcionaba un acceso a las partes interiores de la construcción; pero, en este caso, la entrada no disponía del monumental edificio. Aquí, unos montones de piedras caídas que se inician en la entrada y se extienden hacia fuera sugieren el contorno de una avenida de flancos pétreos que se dirigía en dirección sureste. Una avenida que podría haber esbozado una línea de visión astronómica.

Los indicios que apuntan a que este lugar, al igual que Stonehenge en Gran Bretaña, se construyó para hacer las funciones de un observatorio astronómico (y, principalmente, para determinar los solsticios) se ven reforzados por la existencia de tales observatorios en otros lugares; construcciones que son incluso más parecidas a la del Golán, puesto que no sólo muestran los círculos concéntricos, sino también los muros radiales que conectan los círculos. Pero lo más sorprendente es que esas construcciones parecidas se encuentran en antiguos lugares del otro extremo del mundo, en las Américas.
 
Una de ellas está en el emplazamiento maya de Chichén Itzá, en la península de Yucatán, en México (Fig. 6a), apodada el Caracol, debido a las tortuosas escaleras que hay en el interior de la torre del observatorio. Otra es el observatorio circular que hay en la cima del promontorio de Sacsahuamán, en Perú (Fig. 6b), que domina la capital inca de Cuzco; allí, al igual que en Chichén Itzá, hubo probablemente una torre de observación; sus cimientos revelan el trazado y los alineamientos astronómicos de la construcción, y muestran claramente los círculos concéntricos y los radiales que los conectaban.
Estas similitudes fueron razón suficiente para que los científicos israelíes llamaran al Dr. Anthony Aveni de los Estados Unidos, una autoridad aclamada internacionalmente sobre astronomías antiguas, en especial las de las civilizaciones de la América precolombina. Su trabajo no sólo consistió en confirmar las orientaciones astronómicas subyacentes al diseño del emplazamiento del Golán, sino también en ayudar a determinar su edad y, de este modo, además de dar respuesta a la pregunta de para qué, responder también a la de cuándo.

Desde la publicación de The Dawn of Astronomy, de Sir Norman Lockyer, en 1894, se viene aceptando como herramienta arqueoastronómica el hecho de que la orientación de una edificación (si está alineada con los solsticios) pueda revelar la época de su construcción. El movimiento aparente del Sol de norte a sur y de sur a norte con el paso de las estaciones está causado por el hecho de que el eje de la Tierra (alrededor del cual rota el planeta para crear el ciclo día/ noche) está inclinado con respecto al plano (la «eclíptica») en el cual la Tierra orbita al Sol. En esta danza celestial (aunque es la Tierra la que se mueve y no el Sol), a los observadores en la Tierra les da la sensación de que el Sol se mueve adelante y atrás, llega a un punto distante, vacila, se detiene y, luego, como si cambiara de opinión, vuelve hacia atrás; cruza el ecuador, se va hasta el otro extremo, vacila y se detiene allí, y vuelta atrás.

Las dos veces que cruza el ecuador en un año (en marzo y septiembre) reciben el nombre de equinoccios; las dos detenciones, una en el norte, en junio, y la otra en el sur, en diciembre, reciben el nombre de solsticios («detenciones del Sol»), los solsticios de verano y de invierno para los observadores del hemisferio norte de la Tierra, que es lo que fueron los habitantes de las zonas de Stonehenge y del Golán.


Estudiando templos antiguos, Lockyer los dividió en dos clases. Unos, como el Templo de Salomón en Jerusalén y el templo dedicado a Zeus en un lugar llamado Baalbek, en Líbano, se construyeron a lo largo de un eje este-oeste que los orientaba al amanecer de los días de los equinoccios. Otros, como los templos faraónicos en Egipto, estaban alineados sobre un eje inclinado sudoeste-noreste, lo cual significa que estaban orientados hacia los solsticios.

Sin embargo, Lockyer se sorprendió al descubrir que, mientras en los primeros las orientaciones nunca cambiaban (de ahí que los llamara Templos Eternos), los segundos (como los grandes templos egipcios de Karnak) mostraban que, a medida que los sucesivos faraones necesitaban ver incidir los rayos del Sol sobre el santo de los santos en el día del solsticio, éstos iban cambiando la dirección de las avenidas y de los corredores hacia un punto ligeramente diferente de los cielos. Estos realineamientos también se hicieron en Stonehenge.

¿Qué es lo que provocaba estos cambios direccionales? La respuesta de Lockyer fue la siguiente: los cambios en la inclinación de la Tierra como consecuencia de su oscilación.

En la actualidad, la inclinación del eje de la Tierra («oblicuidad») con respecto a su sendero orbital («eclíptica») es de 23,5 grados, y es esta inclinación la que determina hasta dónde por el norte o por el sur llegará el Sol en su movimiento estacional. Si este ángulo de inclinación quedará inalterable para siempre, los puntos solsticiales permanecerían a su vez fijos. Pero los astrónomos han llegado a la conclusión de que la inclinación de la Tierra (provocada por su oscilación) cambia con el paso de los siglos y los milenios, ascendiendo y descendiendo una y otra vez. Justo ahora, al igual que en los últimos milenios, la oscilación se encuentra en fase de estrechamiento. Estuvo sobre los 24 grados hacia el 4000 a.C, declinó hasta 23,8 grados hacia el 1000 a.C, y continuó cayendo hasta su actual posición de 23,5 grados.

La gran innovación de Sir Norman Lockyer fue aplicar este cambio en la oblicuidad de la Tierra a los templos de la antigüedad, y establecer las fechas de construcción de las distintas fases del Gran Templo de Karnak así como de las fases de Stonehenge (que venían indicadas por los cambios de ubicación de la Piedra Talar).
Los mismos principios se han utilizado desde entonces para determinar la edad de construcciones orientadas astronómicamente en Sudamérica a principios del siglo xx, tanto por parte de Arthur Posnansky en relación con las ruinas de Tiahuanacu, a orillas del lago Titicaca, como por parte de Rolf Müller en relación con el Torreón semicircular de Machu Picchu y con el famoso Templo del Sol, en Cuzco. Sus meticulosas investigaciones demostraron que, con el fin de determinar exactamente el ángulo de inclinación de la Tierra (que indica, cuando se tienen en cuenta la elevación y la posición geográfica, la edad de la construcción), es esencial determinar con exactitud dónde está el norte.

De ahí que fuera indudablemente significativo que, en el caso del emplazamiento del Golán, los investigadores encontraran que el pico de Monte Hermán, dominante y visible en días claros, se encuentre exactamente al norte del centro de la construcción. El doctor Aveni y sus colegas israelíes, Yonathan Mizrachi y Mattanyah Zohar, pudieron determinar así que el lugar estaba orientado de tal modo que permitía a un observador, de pie en su centro, y siguiendo la línea de visión que pasa por el centro del pórtico nororiental, ver salir el Sol en el día del solsticio de una mañana de junio ¡de alrededor del 3000 a.C!
 
Los científicos concluyeron que, hacia el 2000 a.C, el Sol habría salido un tanto descentrado para otro observador parecido, pero probablemente todavía dentro del pórtico. Quinientos años más tarde, la construcción habría perdido su valor como observatorio astronómico de precisión. Fue entonces, en algún momento entre el 1500 y el 1200 a.C, tal como confirma la datación por carbono de los pequeños objetos descubiertos allí, cuando se agrandó el montón de piedras central hasta formar un túmulo -un montón de piedras bajo el cual se ha hecho una cavidad, probablemente para servir de cámara funeraria.

Curiosamente, estas fechas escalonadas son prácticamente idénticas a las fechas asignadas a las tres fases de Stonehenge.

Al haber estado protegida por el montículo de piedras que había sobre ella, la cavidad de debajo del túmulo (la supuesta cámara funeraria) resultó ser la parte más conservada del antiguo emplazamiento. Fue localizada con la ayuda de sofisticados instrumentos sísmicos y de un radar de penetración del suelo. En el momento en que hubo indicios de una gran cavidad, los excavadores (dirigidos por el doctor Yonathan Mizrachi) cavaron una zanja que les introdujo en una cámara circular de alrededor de 1,80 metros de diámetro y 1,50 de alto.

Ésta llevaba a una cámara más grande, de forma oval, de alrededor de 3,30 metros de largo por 1,20 de ancho. Las paredes de esta última se construyeron con seis hileras de piedras de basalto que se elevaban en saliente (es decir, inclinándose hacia dentro conforme se elevan las paredes); el techo de la cámara se hizo con dos enormes losas de basalto, con un peso aproximado de cinco toneladas cada una de ellas.

No se encontró ni ataúd ni cuerpo, ni ningún otro resto humano ni animal, ni en la cámara ni en la antecámara. Pero los arqueólogos sí encontraron, como resultado de su meticulosa criba del suelo, unos cuantos pendientes de oro, algunas cuentas de piedra semipreciosa de cornalina, hojas de sílex, puntas de flechas de bronce y fragmentos de cerámica. De ahí llegaron a la conclusión de que sí que era una cámara funeraria, aunque había sido saqueada, probablemente en la antigüedad. El hecho de que algunas de las piedras utilizadas para pavimentar el suelo de la cámara hubieran sido sustraídas reforzó la conclusión de que el lugar había sido asaltado por ladrones de tumbas.

Los descubrimientos se han fechado en el período conocido como Edad del Bronce Tardía, que se extendió alrededor del 1500 al 1200 a.C. Éste es el marco temporal del Éxodo de los Hijos de Israel desde Egipto bajo el liderazgo de Moisés, y de la conquista de la Tierra Prometida bajo el liderazgo de Josué. De las doce tribus, a las tribus de Rubén y Gad, y a la mitad de la tribu de Manasés, se les asignaron partes de Transjordania, desde el torrente Arnón, en el sur, hasta las estribaciones de Monte Hermón, en el norte. Esos dominios incluían la cadena montañosa de Gilead, al este del río Jordán, y la meseta que es ahora el Golán. Por tanto quizás fue inevitable que los investigadores israelíes recurrieran a la Biblia en busca de una respuesta a la pregunta: ¿quién?

Según los libros de Números y de Josué, la parte septentrional de las montañas de Gilead fue gobernada por un rey llamado Og, desde su capital de Basan. La captura de los dominios de Og se describe en el Deuteronomio (capítulo 3). «Og y todos sus hombres tomaron el campo contra los Hijos de Israel», afirma la narración. Después de ganar la batalla, los israelitas capturaron sesenta ciudades que estaban «fortificadas con altas murallas y puertas y barreras, aparte de un gran número de ciudades no amuralladas». La construcción de altas murallas y puertas de piedra, rasgos característicos del enigmático emplazamiento del Golán, se encontraba así dentro de las capacidades de los reinos de la época del rey Og.

Según la Biblia, Og era un hombre grande y fuerte: «Su lecho de hierro tiene nueve codos de largo por cuatro de ancho» (equivalente a unos 4 por 1,80 metros, respectivamente). Este gigantesco tamaño, insinúa la Biblia, se debía a que era descendiente de los Repha’im, una raza gigantesca de semidioses que una vez moraron en esa tierra (en la Biblia se mencionan otros descendientes gigantescos de los Repha’im, incluido Goliat, que se ponen del lado de los filisteos en la época de David).

Combinando las referencias a los Repha’im con el relato bíblico de la erección de la construcción circular de piedra por parte de Josué después de atravesar el río Jordán y el nombre del lugar, Gilgal -«El Montón de Piedras Circular»-, algunos en Israel han apodado al emplazamiento del Golán como Gilgal Repha’im, «El Montón de Piedras Circular de los Repha’im».

Aunque los versículos bíblicos no sustentan por sí solos esta denominación, ni tampoco vinculan al rey Og con las cámaras funerarias, las declaraciones bíblicas de que la zona fue en un tiempo dominio de los Repha’im y de que Og descendía de ellos son bastante intrigantes, dado que a los Repha’im y a sus descendientes se les menciona en los mitos y en los relatos épicos cananeos. Estos textos, que sitúan claramente los acontecimientos y las acciones divinas y semidivinas en la zona de la que estamos tratando aquí, se escribieron sobre tablillas de arcilla descubiertas en la década de los treinta en una zona costera del norte de Siria cuyo nombre antiguo era Ugarit.

Los textos hablan de un grupo de deidades cuyo padre era El («Dios, el Elevado») y cuyos asuntos se centran en el hijo de El, Ba’al («el Señor») y en su hermana Anat («La que responde»). El foco de la atención de Ba’al era la fortaleza montañosa y lugar sagrado de Zafón (que significa tanto «el lugar septentrional» como «el lugar de los secretos»), y el escenario de Ba’al y de su hermana era lo que ahora es el norte de Israel y el Golán. Recorriendo los cielos de la región con ellos, iba la hermana de ambos, Shepesh, (el nombre, de significado incierto, sugiere algún tipo de relación con el Sol); y de ella dicen claramente los textos que «gobierna a los Repha’im, los divinos» y reina sobre semidioses y mortales.


Varios de los textos descubiertos tratan de estas implicaciones por parte del trío. Uno de ellos, titulado por los expertos El Relato de Aqhat, tiene que ver con Danel («A quien Dios juzga», Daniel en hebreo), que, aunque Hombre-Rafa (es decir, descendiente de los Repha’im), no podía tener un hijo. Cuando enveje, descorazonado por no tener un heredero varón, Danel apela a Ba’al y a Anat, que a su vez interceden ante El. El concede el deseo del Hombre-Rafa e instila en él un «acelerador del aliento de vida» que le permite aparearse con su mujer y tener un hijo al que los dioses llaman Aqhat.

En otro relato, La Leyenda del Rey Keret (Keret, «La Capital, la Metrópolis», se utilizaba tanto como nombre de la ciudad como de su rey), se habla de la demanda de inmortalidad que hace Keret basándose en su ascendencia divina. Pero, en lugar de conseguir esto, cae enfermo; y sus hijos se preguntan en voz alta:
«¿Cómo puede un descendiente de El, el Misericordioso, morir? ¿Es que va a morir alguien que es divino?»
Previendo la al parecer increíble muerte de un semi diós, los hijos, al lamentarse por Keret, no sólo visualizan el Pico del Zafón, sino también el Circuito del Amplio Período:
Por ti, padre, llorará Zafón, el Monte de Ba’al.’ El circuito sagrado, el gran circuito,el circuito del amplio período,[por ti] se lamentará.
Hay aquí, por tanto, una referencia a dos lugares sumamente venerados que van a llorar la muerte del semidiós: Monte Zafón -el Monte de Ba’al- y una famosa construcción sagrada circular-«el circuito sagrado, el gran circuito, el circuito del amplio período». Si el Monte Zafón, el «Monte del Norte», era el Monte Hermón, que se encuentra exactamente al norte del emplazamiento del Golán, ¿no sería entonces el Circuito Sagrado el enigmático emplazamiento del Golán?

En el último momento, y aceptando las llamadas a la misericordia, El envía a la diosa Shataqat, «una mujer que quita la enfermedad», para que salve a Keret. «Ella vuela sobre un centenar de ciudades, vuela sobre una multitud de pueblos» en su misión de rescate; llega justo a tiempo al hogar de Keret, y se las ingenia para revivirlo.

Pero, siendo sólo un semidiós, Keret muere al final. ¿Sería él el que estaría enterrado en la tumba, dentro del «circuito sagrado, el gran circuito, el circuito del amplio período»?

Aunque los textos cananeos no ofrecen atisbo cronológico alguno, es evidente que relatan acontecimientos de la Edad del Bronce, un lapso temporal que bien podría encajar con los objetos descubiertos en la tumba del emplazamiento del Golán.

Nunca sabremos con seguridad si fueron enterrados allí o no estos legendarios soberanos, y más cuando los arqueólogos que estudian el lugar plantearon la posibilidad de que se hubieran dado enterramientos intrusos, es decir, el enterramiento de alguien fallecido posteriormente en un lugar funerario de tiempos más antiguos, algo que supondría en la mayor parte de los casos la extracción de los restos primitivos. Sin embargo, los arqueólogos están seguros (basándose en las características estructurales y en diversas técnicas de datación) de que la construcción del «circuito» (muros concéntricos de lo que podríamos llamar Piedras Estelares, debido a su función astronómica) precedió en 1.000 ó 1.500 años al añadido del túmulo y de sus cámaras funerarias.

Con respecto al emplazamiento del Golán nos ocurre como con respecto a Stonehenge y otros emplazamientos megalíticos: el enigma de sus constructores se intensifica cuando se establecen sus edades y se determina que en sus orientaciones subyacen unos avanzados conocimientos astronómicos. A menos que hubieran sido los mismísimos seres divinos, ¿quién habría sido capaz de la hazaña, hacia el 3000 a.C. en el caso del emplazamiento del Golán?


En el 3000 a.C, sólo había una civilización en Asia occidental lo suficientemente avanzada, lo suficientemente sofisticada y con unos extraordinarios conocimientos astronómicos como para planificar, orientar astronómicamente y llevar a cabo el tipo de construcciones que estamos considerando aquí: la civilización sumeria. Floreció en lo que es ahora el sur de Iraq, «de repente, inesperadamente, de la nada», en palabras de todos los expertos.

Y al cabo de unos pocos siglos (un instante, para lo que es la evolución humana), había conocido todos los inventos y desarrollos que consideramos esenciales para una elevada civilización, desde la rueda hasta el horno, los ladrillos y los edificios altos, la escritura, la poesía y la música, códigos legales y tribunales, jueces y contratos, templos y sacerdotes, reyes y administradores, escuelas y maestros, médicos y enfermeras; y un sorprendente conocimiento de las matemáticas, las ciencias exactas y la astronomía. Su calendario, aún en uso como calendario judío, se inauguró en una ciudad llamada Nippur en el 3760 a.C, y abarcaba todos los conocimientos sofisticados que se requerían para las construcciones de las que estamos hablando.

Fue una civilización que precedió a la de Egipto en unos ochocientos años, y en un millar de años a la del Valle del Indo. Babilonios, asirios, hititas, elamitas, cananeos y fenicios vinieron después, algunos mucho después. Todos ellos llevaron la huella de los sumenos y tomaron prestados todos sus avances; al igual que las civilizaciones que, con el tiempo, aparecerían en Grecia y en las islas del Mediterráneo.

¿Se aventurarían los sumerios a ir tan lejos como a los Altos del Golán? Sin duda alguna, pues sus reyes y sus mercaderes fueron hacia el oeste, hacia el mar Mediterráneo (al cual llamaban mar Superior), y navegaron por las aguas del mar Inferior (el Golfo Pérsico) hasta otras tierras distantes. Cuando Ur era su capital, sus mercaderes estaban familiarizados con todos los lugares del Oriente Próximo de la antigüedad. Y uno de los más afamados reyes de Sumer, Gilgamesh (un famoso rey de Uruk, la bíblica Erek) pasó por este emplazamiento casi con toda probabilidad.

La fecha se sitúa alrededor del 2900 a.C, poco después de que se construyera el emplazamiento del Golán.


El padre de Gilgamesh era el sumo sacerdote de la ciudad; sumadre era la diosa Ninsun. Encaminado para ser un gran rey y engrandecer su ciudad, Gilgamesh comenzó su reinado desafiando la autoridad de la por entonces principal ciudad de Sumer, Kis. En una tablilla de arcilla donde se relata el episodio, se dice que el rey de Kisera Agga, y por dos veces se le describe como «enorme». Kis era entonces la capital de unos amplios dominios que quizá se extendieran hasta más allá del río Éufrates; y habría que preguntarse si el enorme rey Agga pudiera ser un precursor del gigantesco Og de la Biblia; pues era práctica común en Oriente Próximo el poner a los reyes el nombre de antiguos predecesores.

Orgulloso, ambicioso e intrépido en su juventud, Gilgamesh no llevaba bien envejecer. Para mantener sus proezas, hizo que los recién casados se pasaran por su ciudad, reclamando el derecho real de ser el primero en mantener relaciones sexuales con la novia. Pero, cuando los ciudadanos ya no pudieron soportarlo más, pidieron ayuda a los dioses; y los dioses respondieron creando un doble de Gilgamesh, que detuvo los tejemanejes del rey. Una vez sometido, Gilgamesh se hizo más melancólico y reflexivo.

Veía morir a la gente de su edad, o incluso más jóvenes; y entonces se le ocurrió que tenía que haber otro camino: ¡después de todo, él era en parte divino, no sólo un semidiós, sino dos terceras partes divino, pues no era su padre sino su madre la que era una diosa!

¿Tendría que morir él, Gilgamesh, como un mortal, o tendría el derecho a la vida imperecedera propio de los dioses? Le planteó el caso a su madre.
«Sí -le dijo ella-, tienes razón. Pero para conseguir el lapso vital de los dioses, tendrás que ascender a los cielos y llegar a la morada de los dioses. Y los lugares desde donde se puede ascender, están bajo el mando de tu padrino Utu» (conocido posteriormente como Shamash).
Utu/Shamash intentó disuadir a Gilgamesh:
«¿Quién puede escalar el cielo, Gilgamesh? Sólo los dioses viven para siempre bajo el Sol. En cuanto a la Humanidad, sus días están contados. Ve con tu familia y tus conciudadanos, disfruta del resto de tus días», le dijo el dios.
La historia de Gilgamesh y de su búsqueda de la inmortalidad secuenta en la Epopeya de Gilgamesh, un largo texto escrito en tablillas de arcilla y descubierto por los arqueólogos tanto en el original sumerio como en diversas traducciones de la antigüedad. Según el relato, Gilgamesh no se da por vencido, e interpreta la caída de un objeto desde los cielos como una señal del cielo para que no se rinda. Aceptando ayudarle, Ninsun le revela que hay un lugar en las Montañas de los Cedros, el Lugar de Aterrizaje, desde el cual Gilgamesh podría ascender a la morada divina. Sería un viaje plagado de peligros, le advierte a Gilgamesh.

Pero, ¿cuál es la alternativa?, le pregunta él.
«Si fracaso en mi búsqueda -dice-, al menos las generaciones futuras sabrán que lo intenté.

Dándole su bendición para el viaje, Ninsun insiste en que el hombre artificial, Enkidu, vaya delante de Gilgamesh y lo proteja a lo largo del camino. La elección es la adecuada, pues la región hacia donde se encaminan es la de donde había venido Enkidu, las colinas por las que él había vagado con las bestias salvajes. Éste le explica a Gilgamesh lo peligrosa que será la empresa, pero Gilgamesh insiste en ir.

Para llegar a las Montañas de los Cedros, en lo que actualmente es Líbano, desde Sumer (que estaba en lo que ahora es el sur de Iraq), Gilgamesh tuvo que cruzar la meseta que ahora llamamos el Golán. Y, ciertamente, encontramos este detalle en el texto, en el preámbulo a la epopeya, en el cual se enumeran las aventuras y los logros del rey, que fue «el que abrió los pasos montañosos».
Era una primera consecución que merecía que se recordara, pues no hay montañas en la tierra llamada Sumer.

En su viaje, Gilgamesh se detiene en varias ocasiones para buscar oráculos divinos del Dios Sol. Cuando llegan a las tierras de las colinas y los bosques (nada que ver con el paisaje de Sumer), Gilgamesh tiene una serie de sueños-augurios. En un alto crucial, desde donde ya pueden ver las Montañas de los Cedros, Gilgamesh intenta inducirse un augurio-sueño sentándose dentro de un círculo que Enkidu había trazado.

¿Fue Enkidu, que poseía una fuerza sobrehumana, el que dispuso las piedras del campo para Gilgamesh, para formar Piedras Estelares?
Sólo podemos conjeturar. Pero recientemente se han encontrado en los Altos del Golán evidencias físicas que atestiguan la familiaridad que, durante generaciones, tuvieron aquellos que vivieron allí con Gilgamesh y su relato.

Uno de los episodios más famosos de las aventuras del rey es el incidente en el cual se encuentra con dos feroces leones, lucha con ellos y los mata con las manos desnudas. Esta heroica hazaña fue el tema favorito de los artistas de Oriente Próximo en la antigüedad.

¡Sin embargo, era algo totalmente inesperado encontrar una losa de piedra con esta representación en las cercanías de los círculos concéntricos ! (El objeto se exhibe en el nuevo e interesantísimo Museo Arqueológico del Golán, en Qatzrin.)

Aunque las referencias textuales y la representación de la losa de piedra no constituyen evidencias concluyentes de que Gilgamesh llegara hasta este lugar en su viaje hacia las Montañas de los Cedros del Líbano, hay una pista más, una pista intrigante, que conviene considerar. Después de que el emplazamiento fuera identificado desde el aire, los arqueólogos israelíes descubrieron que, en los mapas del ejército sirio (capturados), este lugar venía marcado con el nombre de Rugum el-Hiri, un nombre de lo más desconcertante, dado que, en árabe, significa «Montón de piedras del lince».

Sugerimos que la explicación de tan desconcertante nombre bien podría encontrarse en la Epopeya de Gilgamesh, al reflejar un recuerdo del Rey Que Luchó con los Leones.

Y, como veremos, éste no es más que el comienzo de una serie de relaciones intrincadas y entrelazadas. 

jueves, 7 de diciembre de 2017

FOTONES

Resultado de imagen para CINTURON DE FOTONESLa ciencia y las antiguas culturas afirman, que estamos al termino de una era compuesta por 24.000 años cósmicos. Una época de cambios que según designios matemáticos debiese comenzar entre Marzo de 1998 y Septiembre del 2001.

Sin embargo, lo que parece como una especulación mas en torno a una catástrofe planetaria, no es sino un concepto del cambio cíclico de la vida sobre la faz de la Tierra. Cambio irremediable pero feliz, que colocará a quienes tengan la dicha de observarlo, en la primera fila de esta enorme pantalla llamada Universo.

Científicamente, esta comprobado que cuando una antipartícula es formada, aparece a la existencia en un universo de partículas ordinarias las que en una fracción de segundo se encuentran y colisionan con un electrón. La carga (eléctrica) se cancela, y la masa total de la partícula es convertida en energía en la forma de FOTONES.
Una banda o cinturón de fotones, fue descubierta en el espacio exterior en 1961, por medio de los nacientes instrumentos satelitales. Actualmente nos movemos hacia las Pléyades (Las Siete Hermanas), distantes unos 400 años luz de la tierra. En este grupo de estrellas se basan las mitología de muchos pueblos, entre ellos: Los Dioses Griegos; La Era o Tiempo del Sueño Australiano; La Mitología China; etc.
A lo largo del tiempo, varios astrónomos famosos han realizado estudios y cálculos minuciosos sobre las Pléyades, habiendo llegado a la conclusión de que son un sistema de soles ubicadas en la constelación de Tauro, y que giran alrededor de Alción, la estrella mas grande y brillante del grupo.

Por ejemplo, José Comas Solas, realizo un estudio especial de las Pléyades y descubrió que ellas forman un sistema, del cual nuestro Sol también forma parte, así como algunos otros soles, todos aparentemente con sus propios sistemas planetarios.

A principios del siglo XVII, el astrónomo inglés, Sir Edmund Halley, estudiando la posición de las estrellas notó que al menos tres de ellas no estaban en la posición registrada por los griegos. La diferencia era tan grande que hacía poco probable que los grandes maestros griegos hubieran cometido un error. Le pareció muy claro a Halley que dichas estrellas se habían movido dentro del sistema.

Por otro lado, Paul Otto Hesse en su libro "Der Jungeste Tag", también realizó un estudio especial del sistema de las Pléyades, confirmando que nuestro Sol forma parte de él. Encontró por ejemplo que a nuestro Astro Rey le toma 24.000 años completar una órbita alrededor de Alción.

Dividió dicho ciclo en dos etapas o períodos de 12.000 años cada uno; un periodo de 12.000 años de oscuridad, que estamos finalizando en estos momentos , seguido de un período de 12.000 años de luz; para nuevamente incurrir en 12.000 años de oscuridad y 12.000 años de luz, etc.

Hesse descubrió, además, que Alción tiene a su alrededor un gigantesco anillo o disco de radiación en posición transversal al plano de las órbitas de soles de sus sistemas, incluido el nuestro y que dicho anillo tiene un alcance efectivo de 2.000 años luz solares, o 759.864 billones de millas.

De lo anterior se deduce, que cada uno de los soles de dicho sistema, a su tiempo y obligadamente, tienen que cruzar dicho anillo o disco de radiación. La velocidad de cada Sol es distinta, y por lo tanto, se toman tiempos distintos para cruzar el anillo. En el caso de nuestro Sol, tarda cerca de 2.000 años en cruzarlo.

Este anillo, según Hesse, consiste de la descomposición, división o rompimiento del electrón, algo que hasta hoy todavía se desconoce en la Tierra. Al penetrar nuestro planeta en esta radiación serán excitadas todas las moléculas y átomos de todos los cuerpos existentes, sufriendo con esto una transformación de magnitud imprevisible.

La mencionada excitación molecular creará un tipo de luz constante no caliente; luz sin temperatura que no produce sombra, de tal manera que ni en las cavernas más profundas existirá la oscuridad (en nuestro interior humano tampoco habrá oscuridad). Todo, absolutamente todo el material, en su exterior e interior, quedará iluminado, sin sombras, a partir del momento en que nuestro mundo penetre de lleno en el Cinturón de Fotones.

La entrada a este Cinturón será gradual; primero entraremos a una Zona Nula, la que demorara aproximadamente dos días, para entrar a una zona en la que la oscuridad será total y que durara tres días donde los aparatos eléctricos no funcionarán, producto del hipermagnetismo existente, para después entrar en la parte mayor, donde como ya mencionamos, se va a experimentar luz sin fin (24 horas al día) durante 2.000 años y finalizará cuando el sistema solar salga durante otro periodo de cinco a seis días nuevamente, para entrar a un nuevo periodo de oscuridad que es lo que observamos actualmente, vale decir, día y noche. Sin duda, que este acontecimiento espacial producirá muchos cambios en las manifestaciones de la vida, al igual como ha sucedido en otras épocas de nuestra historia. Por ejemplo, las glaciaciones y otros cataclismos que han modificado la geografía del planeta; pues según parece, el anillo de Alción nos traerá grandes beneficios, pero también grandes calamidades, por lo menos en el principio.

Si la Tierra entra en el anillo antes que el Sol, se producirá un fenómeno atmosférico semejante a un incendio tanto del cielo como de todo el planeta, esto, no obstante que no habrá calor ni dañará a nadie, pues será un fenómeno solamente para la vista, para los sentidos, aunque sí desde el principio se observarán alteraciones en la materia que aparecerá como luminosa, quizá como fosforescente.

Por otra parte, en el caso de que el Sol ingrese primero en este Cinturón, se producirá en la tierra una oscuridad como noche con lluvia de estrellas que durará cosa de 110 horas (aproximadamente 5 días). Luego, la Tierra sufrirá el fenómeno ya descrito para quedarse con luz permanente durante 2.000 años. La oscuridad de que se hace mención, será como consecuencia de la modificación repentina que la radiación solar sufrirá por el contacto con el anillo fotónico. La lluvia de estrellas del segundo caso, será consecuencia de la extraordinaria excitación molecular en la atmósfera. El día perpetuo (2.000 años) será consecuencia de la propia radiación no dependiendo ya del Sol para tener luz de día (Benavides, 1990).

Es muy probable que la rotación de la tierra disminuya un poco. Esto se debe a que, por la reducción de la radiación de la radiación solar, se espera que la temperatura se haga mas fría y las capas de hielo se extiendan hasta la latitud 40º en ambos hemisferios, dejando como región habitable y de clima templado las zonas cercanas al Ecuador.

Sin embargo, la línea Ecuatorial no será probablemente lo que es hoy, debido a que la entrada de la Tierra en los Anillos de Alción producirá un cambio de la inclinación del eje polar, colocándolo en posición vertical respecto de la elíptica. Los libros de historia le informarán que han existido por lo menos cuatro Eras Glaciales registradas, y parece que duran aproximadamente 2.000 años.

Hablando empíricamente (...) podemos aventurar una hipótesis; por ejemplo, que se trata de algo que esta en proceso debido al progresivo cambio de inclinación del eje de rotación del planeta. Esto, en el caso de llegarse a confirmar completamente, producirá cambios radicales de temperatura, de las corrientes marinas y naturalmente alterará el régimen climático; pero la realidad es que los diversos fenómenos que hoy esta viviendo el mundo ya han ocurrido en tiempos antiguos o sea que son cíclicos, que ocurren en tiempos más o menos fijos a consecuencia de que obedecen a la mecánica celeste, pero que por ocurrir a intervalos de muchos milenios no han sido suficientemente estudiados.

Como quiera que sea, que parece ser que esa es la manera como la naturaleza logra renovarse a sí misma para proporcionar nuevos medios de vida. Estos cataclismos si así se les debe llamar, y que de tiempo en tiempo surge el planeta y la vida que sobre él palpita, no son hechos ciegos que tengan por objeto producir la muerte; muy por el contrario, son la manera de transformar lo estéril en fértil, empezando así una nueva etapa o edad de vida, todo ello sujeto a una previa programación..... (Benavides, 1990).   

Resulta interesante aclarar un hecho, y es que el descubrimiento o detección de este flujo hiperenergético de partículas se realizó precisamente en 1962, coincidentemente el mismo año en que se supone ingresamos en la influencia del Cinturón de Fotones. Calculándose la entrada plena u oficial en dicho fenómeno entre Marzo de 1998 y Septiembre del 2001. Fechas en que se cierran muchos ciclos calendarios de diversas culturas en el mundo.

lunes, 4 de septiembre de 2017

DISTANCIA DEL UNIVERSO

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Este es el problema de definir una distancia en un Universo en expansion : Dos galaxias estan cerca cuando el Universo solo tiene mil millones de años de antiguedad. La primer galaxia emite un pulso de luz. La segunda galaxia no recibe el pulso hasta que el Universo tiene 14 mil millones de años de antiguedad. Para ese tiempo las galaxias estan separadas por 26 mil millones de años luz; el pulso de luz ha viajado por 13 mil millones de años luz; y la vista que reciben esas personas en la segunda galaxia es la imagen de la primera galaxia cuando esta solo tenia mil millones de años y estaba solo a 2 mil millones de años luz de distancia.
Hay cuatro escalas diferentes en cosmologia :
(1) Distancia por Luminosidad - DL
En un Universo en expansion, las galaxias distantes son mucho mas pequeñas de lo normal, debido a que los fotones de luz se estrechan y se esparcen en una gran area. Es este el porque se utilizan grandes telescopios para su observacion. Las mas distantes, solo visibles por el Telescopio Espacial Hubble son tan pequeñas que aparentan estar a unos 350 mil millones de años luz cuando en realidad estan mucho mas cerca.
Distancia por Luminosidad no es una escala de distancia realista pero es util para determinar cuan apagadas las galaxias distantes nos parecen.
(2) Distancia por Diametro Angular - DA
En un Universo en expansion, nosotros vemos galaxias cerca del borde del Universo cuando ellas eran realmente muy jovenes, hace unos 14 mil millones de años, debido a que su luz tardo 14 mil millones de años en llegar a nosotros. Sin embargo, las galaxias a esa edad estaban tambien mas cerca de nosotros.
La galaxia mas apagada y distante que el Hubble puede captar estaba solo a un par de miles de millones de años cuando emitio por primera vez su luz. Esto significa que galaxias mas distantes aparentan ser mas grandes de lo que deberian, porque su luz partio de por ejemplo 3 mil millones de años luz de nosotros, pero en realidad ahora se encuentra a 9 mil millones de años luz (a pesar desto son muy muy apagadas - ver Distancia por Luminosidad).
Distancia por Diametro Angular es una buena indicacion de cuan cerca estaban las galaxias de nosotros, cuando emitieron la luz que ahora podemos ver.
(3) Distancia por Comovimiento - DC
La Distancia por Comovimiento es la escala de distancia que se expande con el Universo. Esta nos dice donde estan las galaxias ahora y no cuando el Universo era mas pequeño. En esta escala el borde del Universo esta a 47 mil millones de años luz, sin embargo la galaxia mas distante visible por el Hubble esta a unos 32 mil mllones de años luz de nosotros.
Distancia por Comovimiento es lo opuesto a Distancia por Diametro Angular - esta nos dice donde estan las galaxias ahora y no donde estaban cuando emitieron su luz.
(4) Distancia por Tiempo de Viaje Luz - DT
La Distancia por Tiempo de Viaje Luz representa el tiempo que toma la luz desde una galaxia en llegar a nosotros. Esto es el porque de que el Universo visible tiene un radio de 14 mil millones de años luz - esto es simplemente lo que se sabe debido a que la luz de mas de 14 mil millones de años luz todavia no ha llegado a nosotros.
La Distancia por Tiempo de Viaje Luz es mas una medida de tiempo que de distancia. Es util principalmente porque nos dice que antigua es la vista de la galaxia que estamos viendo.
Para distancias pequeñas (inferiores a 2 mil millones de años luz) las cuatro escalas se fusionan y forman una, por eso es mas facil definir distancias en el Universo local.
Abajo - las cuatro escalas de distancias dibujadas con respecto al redshift (desplazamiento al rojo). Redshift es una medida de velocidad causada por la expansion del Universo - una galaxia con un gran redshift estara mas alejada que una con pequeño redshift. Las galaxias mas distantes visibles con el Hubble tienen un redshift de 10, mientras las mas distantes protogalaxias del Universo tienen probablemente n redshift de 15. El borde del Universo tiene redshift infinito. Un tipico telescopio portatil no puede ver mas alla del redshift 0,1 (alrededor de mil trescientos millones de años luz).
Distance Scales in the Universe
La Distancia por Luminosidad (DL) muestra porque las galaxias lejanas son tan dificiles de ver - una joven y distante galaxia con redshift 15 aparenta estar a 560 mil millones de años luz de nosotros a pesar de que la Distancia por Diametro Angular (DA) sugiere que esta a 2 mil doscientos millones de años luz cuando esta emitio su luz. La Distancia por Tiempo de Viaje Luz (DLT) nos dice que la luz de esa galaxia ha viajado unos 13 mil seiscientos millones de años luz hasta hoy. La Distancia por Comovimiento (DC) nos dice que la misma galaxia hoy, si la pudieramos ver, estaria a unos 35 mil millones de años luz de nosotros.