martes, 5 de junio de 2018

EL KARMA Y EL ENGAÑO DE LA LUZ


Los parásitos demiúrgicos de la falsa luz, conocidos como los "Señores del Karma", son quizás los peores violadores de la voluntad libre que he conocido, sólo superados por el propio Demiurgo.

Ellos son los guardianes primarios que permiten o deniegan el acceso a los seres dentro y fuera del sistema de demiúrgico, y como tal, deben estar expuestos.



 

Su perversión de la ley natural del karma es tan asombrosa que sólo voy a ser capaz de cubrir una pequeña parte de ella en este artículo. Para empezar, ellos son los responsables de forzar a los seres a reencarnar una y otra vez, en clara violación de la Ley Universal .

En el "Multiverso libre" del sistema corrupto de esclavitud demiúrgica, un ser es libre de encarnar en cualquier planeta que ellos elijan.

Cuando la vida física de un ser llega a su fin (después de cientos, tal vez miles de años), vuelven a la Fuente Infinita para un descanso, y luego decidir lo que quieren hacer a continuación con el fin de seguir aprendiendo y creciendo.

En ninguna parte de este proceso hay un grupo jerárquico de control, o seres manipuladores como los "señores" del karma a los que me refiero.

Como se puede ver por mi uso de las comillas alrededor de la palabra "señores," los desprecio. Así que en mi estilo habitual, les he dado a estos seres un nuevo nombre, un tanto sarcástico: Los Ñordos del Karma.

Empecé a llamarles así después de un encuentro que tuve hace varios meses, en los que sacaba profundas capas de los acuerdos impuestos que ellos estaban tratando de mantener en su lugar.

En un punto de este molesto proceso les dije,
"Sois los mayores trozos de mierda que he visto en mi vida". No os debo nada. Vosotros estáis endeudados con cada Ser que habéis manipulado y nunca seréis capaces de pagar".
En ese momento, se fueron muy rápido.

El engaño de la luz




La principal herramienta que utilizan los arcontes para manipular a un ser a que acepte la reencarnación casi interminable es la (falsa) "Light Review."

Cuando el cuerpo de una persona muere, se mueve hacia los reinos astrales y comienza a arrojar la mayor parte de su identidad preexistente.

Si se permitió que este proceso ocurra sin interrupción, la Luz Verdadera de ese Ser surgiría desde dentro de ellos y liberarían capas de creencias limitantes generadas en esa encarnación.

Sin embargo, dentro de los reinos del sistema de control demiúrgico, lo que sucede es que los Señores del karma interceptan al Ser justo cuando la luz está empezando a emerger.

Esta es la razón por la que la mayoría de personas con experiencias cercanas a la muerte informan que pasan por un túnel de luz, y lo hipnotizan a través de la programación religiosa ala que habían estado expuestos durante su encarnación.

Los "Señores del karma" y otros miembros de su jerarquía espiritual como los arch(on) "ángeles" y "los maestros ascendidos" estarán presentes durante este proceso. A medida que la persona se llena de un sentimiento de amor universal y conectividad, ello les dicen que este sentimiento procede de los "Seres de Luz" que los están rodeando.

El individuo no tiene tiempo para reflexionar sobre lo que está sucediendo. Los "Señores del karma" le muestran la película de su trayectoria vital para que se centre en sus desdichas, deseos insatisfechos, experiencias dolorosas y acciones hirientes que la persona experimentó durante su vida.

A través de esta sesgada y manipulada "revisión de la vida," se le hace sentir mal acerca de sus actos, que es exactamente lo que quieren los "Señores del Karma".




Le dicen a la persona que a pesar de que falló en tantas cosas en su vida, se le dará la oportunidad de volver una vez más y "hacer las cosas bien" en una nueva encarnación.

El ser agradecido por esta oportunidad de redención acepta los acuerdos que le son presentados para encarnar de nuevo.

Si ese ser se educó con un tipo de adoctrinamiento cristiano, se encontrará con "Jesús y los ángeles", pero le dirán que,
"aún no es digno de entrar en el reino de los cielos."
Por supuesto, el temor de ser enviado al infierno es tan fuerte en su sistema de creencias que no duda en reencarnar y convertirse en "digno" para entrar en "el reino de Dios", que es en realidad el reino del Demiurgo.

Tras ponerse de acuerdo para reencarnar, al ser se le envía a un "reino celestial" en medio de los reinos astrales superiores a la espera de la reencarnación. Este reino está muy bien decorado con simulaciones de la naturaleza, unas vistas preciosas y un personal de "ángeles de la guarda" que se asegura de que regresará a la tierra cuando llegue su tiempo.

Por supuesto, esos "guardianes" son en realidad pastores de ovejas parasitarios que manejan a su rebaño, quienes no tienen ninguna intención de llevarlos a otro lugar que no sea la Tierra (de regreso).

No hay comentarios.:

Publicar un comentario